Como una película de superhéroes -The Watchmen o algunas de las historias originarias de X-Men- pero sin acción ni extravagantes disfraces; como Lost pero sin suspenso, como una versión “eurotrash” de El curioso caso de Benjamin Button: el retorno al cine de Francis Ford Coppola en Juventud sin juventud es una de esas películas inclasificables en las que los diversos temas que suelen ser el subtexto de buena parte de los géneros (o los Mitos Originarios, en el caso de los superhéroes) están puestos en primer plano.




