Secciones
 HomePage
 Estrenos
 Especiales
 Recomendadas
 Reviews
 Actualidad
 Festivales
 Perras de Película
 Potros de Película
 Estrenos en video
 Estrenos en DVD
 Yo Actor
 Yo Director
 Staff
 Servicios
 Suscripción
 Contactate
 Downloads
 Wallpapers





Yo Director
Publicado el 10/04/2002

Adrián Caetano

El director de "Pizza, birra, faso" habla de su nuevo film, que se estrena luego de muchas ideas y vueltas.


El director de "Pizza, birra, faso" habla de su nuevo film, que se estrena luego de muchas ideas y vueltas. La entrevista de Lorena García, para el Diario La Nación.

Pregunta: En el bar se dan diferentes juegos de poder en donde todos, de alguna manera, son víctimas...
ADRIAN CAETANO: Sí, pero igual siempre paga el más débil. Eso es ley. Ahí adentro nadie parece tener la culpa. Hay alguien que muere para que haya un rato de respiro, pero lo más probable es que después muera otro más. Es un círculo del que nadie parece salir.

P: ¿Cómo manejaste la narración de esta tragedia para no caer fácilmente en la sentimental figura paternalista para con el más desdichado?
AC: Es difícil hacer una película acerca de lo que uno ve cotidianamente y no ser trágico. Hacer una comedia en este contexto sería hipócrita. Pero la gente que siente el sentimentalismo barato es la que ve al peruano y al boliviano igual. Si yo lo hubiera puesto a Freddy como un pobre tipo habría sido racista. Y para mí es un tipo común. Primero, tiene una dignidad que es buena de ver en cine. Es el protagonista y ves lo que le pasa, que se emborracha, se va con una mujer, trabaja muchísimo, extraña a su familia. Es boliviano también. Pero si se lo ve desde un punto de vista paternalista, es probable que se cometa el mismo error que el personaje del dueño del bar. Freddy no entra en ese lugar, pero tampoco es un tipo probo, ni justo ni nada. Lo que tienen los personajes es que ninguno parece darse cuenta de lo que están haciendo o de lo que está pasando.

P: En la película, la tensión es creciente y no se sabe por dónde va a explotar: si por las deudas del Oso con el dueño del bar, si por el supuesto odio del cordobés hacia el boliviano...
AC: Sí, a mí me gustó ese progreso de la película. Todos van juntando bronca. No tiene una estructura típica. Sí un conflicto único que va creciendo lentamente al principio y que termina reventando.

P: ¿Cómo nació tu compromiso con Bolivia a partir de que decidiste incluir música de Los Kjarkas?
AC: Al principio iba a ser una película más fría, ascética. Pero después decidí incluir música. Compuse una cumbia, y al grupo boliviano Los Kjarkas lo conocí en el transcurso de la filmación de la película. Al escucharlos me sugerían imágenes consecuentes con ese país. Y estoy muy conforme. Me parece que esa música ayuda a que la película con su tragedia no sea tan moplo para el espectador.




© FOTOGRAMA.com