Entrevista a la protagonistas de "NS/NC" a una semana de su estreno, y poco después de que se instalara en Santa Mónica (EE.UU.) para trabajar en las cadenas latinas.

Celina Zambón
|
|
|
|
|
Hablamos con la actriz de "NS/NC", la nueva película de Fernando Musa, que se acaba de instalar en Santa Mónica (Estados Unidos) para trabajar en las cadenas latinas.
Fotograma: ¿Cómo fue la experiencia de "NS/NC"?
Celina Zambon: Muy buena. Para mí, poder filmar en Argentina es un privilegio, y encima me tocó hacerlo con alguien como Fernando Musa que sabe lo que quiere y eso es maravilloso. Lo que más admiro de esa gente que encara estos proyectos es lo multifacético que son, porque para hacer algo así en Buenos Aires tenés que saber de guión, producir, conseguir el dinero, buscar los actores, dirigir la película, hacer la postproducción, buscar alguien que te la distribuya, y si llegaste vivo, estrenar. Quiero decir que lo admiro porque realmente ama lo que hace. Y no lo hace porque sea un negocio, porque no lo es.
F: ¿Cómo llegaste a Fernando Musa, como fue trabajar con él y cuál fue tu rol?
CZ: Llegué a este proyecto por medio de una audición, la cual hice dos veces. Después que me dijeron que estaba para el rol de Paulina, al tiempo empezamos los ensayos. Por mi parte, tomé unas clases de piano, ya que ella (Paulina) está estudiando para concertista, así que quería relacionarme con el instrumento y aprender de oído una melodía que toca ella en escena. Paulina es la hermana del protagonista (Mariano Martinez), la mayor de los tres hermanos y la más responsable. Su padre queda en banca rota y van a embargarle las cosas de la casa. El hilo conductor de la peli es el piano, justamente. Paulina se pasa toda la película tratando de salvar a su piano, pidiéndole ayuda a sus hermanos.
F: ¿Qué te pasó con la peli? ¿Te gustó? ¿Cómo crees que va a ser recibida por el público?
CZ: Cuando leí el guión, me gustó muchísimo. Me gusta la comedia, me gusta que "el tema" no sea tratado con dramatismo innecesario, ni grandilocuencia, sino como la vida misma. Esto es una comedia, donde se habla del futuro de los jóvenes argentinos, que lo único que tienen para hacer todas las noches es ir a tomarse treinta y siete birras al kiosco de la esquina. Habla de los sueños, y habla de la generación como nuestros padres que viven en un país donde cada diez anos tenés volver a empezar de cero. Pero sin "hablar" de eso. Creo que el público la va a recibir bien, van a ver una buena historia, se van a reír y después se van a quedar pensando. Eso espero...
F: ¿Cómo fue tu relación con los otros actores con los que trabajaste? ¿Con cuál tenías mas relación?
CZ: De los actores, el que más conozco es a Mariano, porque ya nos hemos cruzado por Polka. El es un trabajador talentoso, muy sencillo, y además se divierte mucho con lo que hace. El mes pasado estuve grabando unos capítulos de "Son Amores" y nos volvimos a encontrar trabajando, un placer.
F: ¿Cuál es tu próximo proyecto, aventura....?
CZ: El 2001 fue un muy buen año. Hice gira por el interior con "Confesiones de Mujeres de 30" que terminó en octubre, después de eso estaba trabajando, escribiendo mi unipersonal, hasta que llegó diciembre y como todos los argentinos, quedé pasmada con la situación del país. Quedé muy enojada, así que les ahorro tiempo y les cuento que en este momento les estoy escribiendo desde Los Ángeles, California. Aquí estoy preparando un espectáculo de flamenco, y estoy buscando manager. Podemos decir que estoy empezando de cero, y con respecto al cambio, pienso que somos ciudadanos del mundo y que tenemos que elegir el lugar que nos guste para vivir. Así que quedan todos invitados a ver el Pacifico, cuando quieran (risas).
F: ¿Y cómo sigue en el exterior la carrera?
CZ: Yo creo que una carrera no se construye, se transita. Todo depende de la situación en que estés. Nadie la tiene tan clara desde siempre. En mi caso con la TV, por ejemplo, empecé haciendo sketches de humor con Antonio Gasalla, en "El palacio de la risa" en el '94, desde ahí, hasta aquí, hice algunas cosas que como actriz no me aportaron nada, pero me han permitido "vivir". Como hice cosas en teatro, que no me han dado ni un duro, pero me han hecho experimentar una felicidad espontánea cuando estoy arriba de un escenario, y tener la certeza de que naciste para estar ahí. Si pudiera vivir del aire, solo haría teatro. Desde Santa Mónica, para mis queridos coterráneos, un abrazo, Celina Zambón.
Pablo Silva