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En un mundo felliniano y oscuro, dantesco y cruel, vive un científico aterrador que se apodera de niños con el fin de extirparle los...
La pareja de cineastas franceses, Caro y Jeunet, que se dedican durante la mayor parte del tiempo a la publicidad, realizaron este personalisimo film de estética apocalíptica. Su perspectiva apunta a mostrar más que a decir. Evidentemente el desarrollo del film está determinado por el continuo anhelo de "cerrar" las escenas. Son compactas y en cada una de ellas hay una extraordinaria preocupación por transformarla en algo bello y único. La belleza, obviamente, es algo que ellos manejan con la sutileza de un amaestrador de pulgas. Decoración apoteósica de fin de guerra mesiánica. Para conmover, toman elementos de la moda vanguardista francesa (ej. J.P. Gaultier) de la estética Greenawayniana y de los conceptos artísticos propios de un Terry Gilliam. Los diálogos se apoyan en las excelentes actuaciones de los actores franceses (su actor fetiche, Dominique Pinon, se multiplica brillantemente en una certera performance ) y en una poética del discurso que por momentos parece anesteciarnos.
El defecto tiene que ver con el ritmo, es un poco lenta.
Pese al título, correctamente traducido del francés, no parece un película adecuada para menores, ni para público adepto al cine de narrativa y estética convencional. La disfrutarán los fanáticos de la cinematografía ecléctica y neobizarra.
...sueños.
Andrés San Martín
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"La ciudad de los niños perdidos"
Francia, 1995
Dirección
Marc Caro y Jean Pierre Jeunet
Protagonistas:
Ron Perlman, Daniel Emilfork, Judith Vittet, Dominique Pinon.


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