Secciones
 HomePage
 Estrenos
 Especiales
 Recomendadas
 Reviews
 Actualidad
 Festivales
 Perras de Película
 Potros de Película
 Estrenos en video
 Estrenos en DVD
 Yo Actor
 Yo Director
 Staff
 Servicios
 Suscripción
 Contactate
 Downloads
 Wallpapers





Reviews
Publicado el 13/07/2000

Mel Gibson, el Yankee

A fines del 1700, las tropas británicas empeñadas en no dilapidar colonias en el mundo, deciden aplacar los alardes independentistas de los rebeldes "sureños", devastando y eliminando todo lo que se les cruza por su camino, al mejor estilo Gengis Khan. Los soldados leales a la corona son verdaderos demonios tártaros sin honor ni vergüenza, algo que sí poseén los padres de familia, los granjeros y verdaderos héroes de la inminente unión de estados o mejor dicho:patria de patrias.

Benjamin Martin (Gibson) es un granjero viudo de Carolina del Sur, padre ejemplar de 7 hijos que se resistirá a tomar parte en la guerra. Como en otras películas de similar tenor, el hombre simple y tranquilo tiene un pasado oscuro que intenta reprimir (ya había sido un salvaje exterminador en la guerra previa). Su hijo se alista en las filas rebeldes pese a la oposición paternal… Por este hilo se llega al por qué nuestro héroe se decide a tomar nuevamente las armas y darles pelea como cuando lo hizo en la guerra entre franceses e indios.

Roland Emmerich, que también dirigió "Godzilla" y "El día de la independencia", se inspira en películas como "Corazón Valiente" y "El último de los mohicanos" para las luchas cuerpo a cuerpo; su perspectiva narrativa tampoco difiere mucho de ellas. Un toque de naturalidad es vertido sobre los personajes y sus diálogos, tratando de integrar al espectador que después de 200 años ve un poco sorprendido la cruenta revolución americana, es decir el "nacimiento de una nación" que para los norteamericanos es la propia. No sería raro que estas imágenes fueran refutadas por los hitoriadores británicos que ven a sus soldados como sanguinarios "Unos" pisoteando la dignidad de civiles inocentes como pasto seco bajo sus botas lustradas.

Mel Gibson es el auténtico comandante de un film de acción, que no es otra cosa que el grito reluctante y patriotero de una perspectiva retrógrada proamericanista. Claro, también es el padre ideal, una suerte de Charles Ingalls más audaz y aguerrido; pero pese a que Gibson es especialmente apto para la aniquilación de la especie humana, se entrega con igual dedicación a una escena de lucha como a una de contención familiar y eso es muy valorable. Su imagen es creíble cuando en plena batalla enarbola orgulloso la bandera nacional. La fotografía de Deschanel es pertinente y bien lograda, flota un tufillo almizclado a "Danza con lobos" y a las arriba mencionadas, pero no desentona.

Y si Gibson es el comandante, tal vez el verdadero "héroe nacional" sea Robert Rodat ("Salvando al soldado Ryan") que estructura su film en base a tres elementos muy simples y repetidos. Recrea con naturalidad al hombre común, como una coraza sutil de una bestia salvaje que todos llevamos dentro y que está dispuesta a destruir al vecino si las circunstancias son las adecuadas. Promueve la superioridad militar frente al enemigo: "lo fue desde su nacimiento y seguirá así en el futuro". Por último la venganza como disparador de emociones.

De hecho la venganza parece seguir siendo la figura número uno de los guionistas. En definitiva son ellos los que actualizan -o por lo menos tratan- de reflotar orgullos desmedidos que con la globalización creíamos bien guardados.

Andrés San Martín


"El patriota"

The Patriot
EE.UU., 2000

Dirección
Roland Emmerich

Guión:
Robert Rodat

Fotografía:
Caleb Deschanel

Montaje:
David Brenner

Protagonistas:
Mel Gibson, Heath Ledger, Joely Richardson, Jason Isaacs, Chris Cooper



Calificacion: 7

Estreno en Argentina
13/07/2000

Links
Website oficial

Notas relacionadas
Mel Gibson, un Potro de Película



© FOTOGRAMA.com