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Existe el antecedente. En el año 94, un film producido por nuestro querido Steven Spielrock con ganacias que superaron los 350 millones. Obviamente, la consecuencia era inminente. Sin embargo, al igual que "Episodio I", esta película no es la continuación, sino el eslabón perdido… la etapa previa a la serie de TV, que todavía puede sintonizarse en alguna señal de cable.
Es decir, Pedro y Pablo no conocen aún a sus respectivas y futuras esposas. Ellos son dos jóvenes con todo el futuro a sus pies. Recién empiezan a trabajar y sus únicos anhelos son dinero trabajo y mujeres…
Vilma y Betty trabajan de mozas en el mismo local. Pero a diferencia de Betty, Vilma es una chica que huye de su madre (la gárgola Joan Collins) y de las presiones sociales de la clase alta. Sí ella era una chica "bien".
Los cuatro se conocen y las pasiones fluyen de inmediato.
Sin embargo la madre de Vilma tiene otros planes más ambiciosos para su hija. En conspiración con un novio rico de Vilma, que tiene necesidad de quedarse con los millones de la familia, tiende una trampa para dejar en ridículo a Pedro en la ciudad de Rock Vegas donde Rockafeller tiene un casino. Todo parece ir de mal en peor pero la presencia del extraterrestre: el Gran Gazoo, posiblemente los ayude. La ocurrente aparición del cantante Mick Jagged no es otra cosa que un intento de hacer sonreir a los padres y público adulto.
Este film, nuevamente dirigido por Brian Levant, está más cerca del cine bizarro que de la comedia. Casi sería una pseudo/comedia/bizarra. Suena interesante? Lo sería sino fuera por la palabra "pseudo".
Muchos objetos que parecen de plastilina, mucho cartón pintado, mucha escenografía de gomaespuma, coreografía "a la Las Vegas" y mucha, mucha goma por todas partes…
Por otra parte, las actuaciones son comprometidas y tal vez sea el único mérito del film. En especial: la arrebatadora Kristen Johnston (3rd Rock from…), Baldwin y Krakoski. Aunque, afortunadamente, en este film no fueron necesarios los treinta guionistas de la película del 94, los gags son sólo para público infantil.
La simpleza de los diálogos (a veces con alguna trampita inocente) causarán simpatía y alegría en los más pequeños… Imágenes tiernas como la de Dino bebé fueron creadas para que su pequeño/a hij/a ria y se regocije con entretenimiento puro, higienizado y libre de alimañas inmundas -y de mente torcida- que circulan por ahí. "En verdad, si usted busca una película divertida para disfrutar en familia, ésta es SU película…"
Ahora, si querés la cruda verdad y tenés más de 15 años: "La máquina de dar sentido" produjo otro monstruo patético!!
Andrés San Martín
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