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Publicado el 18/05/2007

El traductor

Awada

Salvador es traductor y trabaja en una editorial supuestamente progre. Es un tipo muy particular, extrovertido, caracterizado por sus ciclotimias. Asegura ser de izquierda, y se lo ve como escondiendo un pasado militante, en el que estuvo convencido de que las utopías eran posibles, finalmente curtido de espanto porque muchos de su generación habían, de golpe, aceptado las reglas del capitalismo salvaje como si nada. Vive en un departamento antiguo, sin ninguna decoración más que una mesa llena de libros, una computadora y una cama. Es la cúpula de una vieja esquina en la que se refugia con sus fantasmas, planea su día a día.

En una de esas tardes de bar y fernet conoce a una chica bonita, pero no mucho. Es una provinciana a medias brasileña, adventista activa, más o menos convencida de lo que predica, y a la hora del sexo incapaz de sentir placer alguno. A él, mezcla de personajes de Arlt, Marechal y Cortázar, aquella frigidez le inspira transgresiones; a ella, la locura y violencia de ese hombre, en principio contenida, finalmente manifiesta, la seduce.

Los dos se quieren, de una manera infrecuente, más allá de sus propias miserias, y hasta pueden ser felices en ese subsuelo donde nada es como debería ser. Por esa cualidad -o debilidad-, su relación deviene más interesante: son seres torturados que alcanzan una meta que, es curioso, los hace felices.

Salvador Zevi es un personaje que tiene relación directa con Salvador Benesdra, autor de la extensísima novela El traductor , la única que escribió aprovechando los tiempos muertos durante su trabajo como redactor de política internacional en Página/12 , donde fue víctima de un despido masivo en 1995. Un año después de aquel percance Benesdra se quitó la vida arrojándose al vacío desde el balcón de su departamento. Su novela-legado quedó como una pequeña gran obra sólo conocida por unos pocos privilegiados.

El Salvador de la versión cinematográfica del debutante Oliverio Torre tiene algo esencial de aquel Ricardo del relato de Benesdra: su tremenda desilusión por los ideales, por la fidelidad a los valores, por la vida misma. Es poco menos que un extranjero de la vida que le tocó, un personaje salido de la filosofía existencialista con la que comulgaron muchos jóvenes intelectuales de la década del 60. Salvador -igual que el auténtico Benesdra- lleva una pesada mochila en la que carga un pasado que no quiere recordar del todo y un presente que busca esquivarle, aunque no puede. Es oportuno que observe una y otra vez la calle desde lo alto de aquella cúpula que muchos le envidian: observa el asfalto, la vereda donde el auténtico Salvador le dijo adiós al mundo que lo había traicionado y a su propia locura. Por algo el viejo adagio popular iguala traductor con traidor: Salvador termina incluso traicionándose en busca de un algo que lo satisfaga. Está solo, y no sabe realmente qué es lo que espera.

Torre no adapta el relato sino abreva en la esencia de su protagonista y construye una historia simple, cruel, y hasta sórdida, porteña, que apuesta, sin excesos, por un personaje marcado por un gran enigma que lo hace interesarse y desinteresarse al mismo tiempo de todo lo que lo rodea.

Alejandro Awada (en su primer papel protagonista en cine) demuestra ser un actor dúctil, capaz de abordar la comedia popular (por TV), o personajes comprometidos, como el que compuso en El aura , y éste, que no necesita declamar para expresar sus angustias. La música cumple un papel importante. Su cruza entre jazz y tango apiazzollado resulta un excelente fondo sesentista a esta historia de hoy con mucho del ayer que dio como resultado este presente cargado de contradicciones.

El traductor deviene así, más allá de sus altibajos, la propuesta de un cineasta con idea del cine, en tiempos que la producción local sigue en busca de un sello para sus temas, una singular forma de contar historias y un público que se identifique con ellas.

Claudio D. Minghetti (La Nación)


"El Traductor"

El Traductor
Argentina, 2005, 90 minutos

Dirección
Oliverio Torre

Guión:
Oliverio Torre, basado en la novela homónima de Salvador Benesdra

Fotografía:
Miguel Miño

Música:
Pablo Memi, Eduardo Pivo

Protagonistas:
Alejandro Awada, Jacqueline Aranda, Paulo Brunetti, Olga Nanni, Flavio Bagdadi, Luis Méndez, Luis Brunstein



Calificacion: 7

Género
Drama

Estreno en Argentina
17/05/2007



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