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El suspenso, mezclado con elementos sexuales, engaños, traiciones y violencia, se convirtió ya en una moda que los productores norteamericanos explotan casi hasta el cansancio. Seduciendo a un extraño se inserta en este subgénero a través de Rowena Price, una periodista investigadora que se entera de que la muerte de su amiga podría estar vinculada con un poderoso ejecutivo de la publicidad.
Ella y un joven experto en computación deciden indagar en este misterio, y la reportera, haciéndose pasar por una empleada temporal de la agencia del sospechoso, comenzará un falso idilio con ese hombre casado e infiel que tiene hambre de poder, debilidad por las mujeres y una esposa vigilándolo. Con este comienzo promisorio la historia, sin embargo, da una vuelta de timón y recorre los laberintos más complejos en torno de esos personajes que van apareciendo en el micromundo de la periodista, deseosa de sortear todos los peligros para lograr esclarecer la muerte de su amiga.
Cada vez más enredado, el relato pretende apoyarse en oscuros secretos, en vidas que necesitan dobles personalidades para lograr sus objetivos y en el pasado de esa reportera que, entre recuerdos y pesadillas, queda sola frente a esta espiral que lentamente se torna confusa y falta de credibilidad.
Sobre la base de un guión que se apoya en una carrera contra el peligro que vive la protagonista y decae debido a un abuso de diálogos, la trama va perdiendo interés entre engaños y dobles personalidades hasta llegar a un final imprevisto que deja sin cerrar varias puertas de la trama.
El director James Foley poco pudo hacer con un libreto tan estrambótico y apenas logró crear ciertos matices que, por momentos, elevan el clima de la historia. Pero a esas alturas ya es bastante difícil armar este "puzzle" que pretende ser original y es, apenas, un monótono relato que, entre engaños y persecuciones, se torna cada vez más desechable. Halle Berry aporta su singular belleza a la protagonista de tantos despropósitos, en tanto que Bruce Willis, con su sonrisa, es el hombre que engaña en medio de su cinismo y de su necesidad de conquistar a la protagonista de esta aventura que, sostenida por eficientes rubros técnicos, cae en situaciones en las que la ambigüedad es su mayor mérito.
Adolfo C. Martínez (La Nación)
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