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Carl es un asesino serial. Un psicópata perverso con rasgos geniales que siente por las mujeres una atracción que raya en la locura más horripilante. Luego de encerrarlas en una celda y de hacerles creer que lo suyo es el dinero, espera a que pasen unas 40 horas. Después de dicho tiempo la celda se inunda automáticamente y las chicas mueren ahogadas. Ahí viene la etapa conflictiva: Carl se transforma en una bestia sedienta de sangre... y la cámara lo registra.
Al mismo tiempo, su pista es seguida por un agente del FBI. Como es necesario para la historia, Peter Novak, el agente, tiene suerte y lo encuentra, pero en estado comatoso. No puede darle información sobre su última víctima.
Ahí aparece la doctora Catherine Deane (Jennifer Lopez), que ya ha utilizado un sofistacado procedimiento para ingresar en la mente de un niño en coma. Catherine accede a penetrar la mente de Carl, pero lo que ve ahí adentro es sorprendente y estigmático.
"La celda" es dirigida por el debutante (sí, otro) en el cine: Tarsem Singh, quien sin embargo es un prestigioso director de videoclips (sí, también) y cuenta con el delirio preciso de Paul Laufer, en la fotografía. Dalí es citado en silencio, como el verdaero padre de mundos imaginarios, soñados, inexplicables.
La película no escatima en influencias conocidas, como "El silencio de los inocentes" y "The Matrix", para darle cuerpo a una historia que amenaza con perderse en los pliegues de una teatralidad que encandila y atrapa; y se siente cruzar la garganta con dificultad.
Una estética minuciosa y delicada permiten concebir a "La celda" como una construcción de forma más que de contenido. Toda la parafernalia visual está puesta delante del espectador como un fin: paisajes oníricos, surrealismo virtual, fantasía Haut Couture, sadismo chic, perversión de videoclip, etcétera.
Tarsem Singh tiene un concepto interesante de la cultura y el inconsciente. Es hindú, al igual que M.Night Shamalayan, y sabe que existe un mundo occidental que desconoce aquellas divinidades orientales zoomorfas que llaman a las fantasías, miedos y deseos más recónditos. La rica imaginación y los mundos virtuales son elementos que se han convertido en poderosas herramientas de atracción para el hombre contemporáneo. Ya se han superado etapas de explicación que facilitan la complicidad del espectador; pero este mundo, que rasguña lo freudiano sin alejarse de la cara publicidad, debe ser arrebatador para que podamos creerlo, sí, aunque suene a paradoja pura es así.
Vince Vaugh es convincente y la sensual Jennifer Lopez, se desenvuelve con corrección.
"La celda" alberga imágenes extrañas, atractivas, dolorosas y repulsivas. Una ojeada al pequeño mundo desconcertante que se parece mucho a la mente humana.
Andrés San Martín
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