Secciones
 HomePage
 Estrenos
 Especiales
 Recomendadas
 Reviews
 Actualidad
 Festivales
 Perras de Película
 Potros de Película
 Estrenos en video
 Estrenos en DVD
 Yo Actor
 Yo Director
 Staff
 Servicios
 Suscripción
 Contactate
 Downloads
 Wallpapers





Reviews
Publicado el 20/10/2005

Cautiva de gaston Biraben

Barbara Lombardo con Susana Campos
Lombardo con Hugo Arana

Después de una larga oscuridad, a la luz de los nuevos tiempos, comienzan a descubrirse las huellas, heridas cicatrizadas o abiertas todavía, que fuerzan a las personas a tomar decisiones trascendentales. Es lo que le ocurre, a Cristina (Bárbara Lombardo) cuando en 1993, apenas cumplidos los 15, recibe una noticia que la sacudirá y modificará por completo el que estaba convencida de que era su pasado y, en consecuencia, también su presente y su futuro.

Cristina es hija única de un matrimonio de clase media. Cursa estudios en un estricto colegio religioso privado y escucha, sin comprender demasiado, algunos juicios que sus compañeros hacen acerca de lo ocurrido entre el golpe militar de 1976 y la vuelta a la democracia, una década atrás. No imagina que, tras una rutina de análisis clínicos, un juez (Hugo Arana) la citaría para informarle que en su casa nada es lo que aparenta, que aquellos que decían ser sus padres, se apropiaron de ella recién nacida del vientre de una "desaparecida", el mismo día en que José María Muñoz vitoreaba a la selección de fútbol argentina por su triunfo, aquí mismo, en el Mundial 78. También se enterará de que el subcomisario ahora retirado que juraba ser su padre (Osvaldo Santoro) era consciente de su origen por haber participado él mismo de la represión, y que la apropiación escondía una trama de mentiras que, a fuerza de insistencia, podían confundirse peligrosamente con la verdad misma.

¿Cómo puede reaccionar una adolescente al descubrir que su mundo estaba construido sobre odio, crímenes y mentiras, y que la fantasía de una familia como cualquier otra no era más que una teatralización llevada a las últimas consecuencias? De la noche a la mañana, y a pesar de su lógica resistencia, Cristina recupera el nombre de Sofía, a su abuela materna (Susana Campos), a sus tíos y primos, mucho más humildes que los propios. También los afectos y la memoria acerca de papá y mamá, dos jóvenes arquitectos de aquella convulsionada década del 70, que le habían arrebatado en Olmos, apenas abrió los ojos por primera vez.

No es nada fácil. ¿Cómo será, desde esa revelación, su relación con quienes la vieron crecer y la quisieron como una hija verdadera a pesar de sus secretos inconfesables? ¿Y con su abuela y primos, que la esperaron pacientemente por más de una década y media? Cristina (todavía se resiste a ser Sofía) llora en soledad. En un momento dice que se siente "usada" por unos y otros. En otro intenta entender las explicaciones de quienes por años, y más allá del engaño, la quisieron como una hija biológica, un amor apoyado en esa mentira que, tarde o temprano, terminaría revelándose. Los lazos de sangre son más fuertes de lo que la misma adolescente suponía. Por eso mismo será ella la encargada de armar el trágico rompecabezas de lo arrebatado, al escuchar con atención a la enfermera que vio a su madre amamantarla por última vez. Con el dolor al que fue condenada en su mochila, esta vez sobre el regazo de la abuela, intenta resignarse. Sabe que será imposible, que lo ocurrido es para siempre.

Más allá del compromiso ético e ideológico, el debutante Gastón Birabén eligió la perspectiva de la misma protagonista heredera de un pasado que sigue a media luz: el de una adolescente que se siente cautiva de cuestiones que la fuerzan a tomar una postura de implacable verdad frente a tanta mentira, de franqueza contra hipocresía, de vida contra muerte. Lo hace sin caer en el panfleto, y al hacerlo de esta forma él mismo se ubica en el lugar de esta mujer partida al medio, dispuesta ahora a repensar su historia, la "historia".

En "Cautiva" no hay sobresaltos. Todo discurre con inquietante resistencia al llanto o al grito. Hay, sí, forcejeos entre pasado y presente: una excelente recreación del relato de la nurse en la improvisada sala de partos en Olmos (rodada con la desprolijidad de una cámara de video), que escruta hasta las últimas consecuencias en el rostro de la entonces también debutante Bárbara Lombardo (la película fue rodada entre 2001 y 2002, antes de sus apariciones en la tv argentina en "Resistiré" y "Los Roldán"), que demuestra ser dueña de una impresionante capacidad para transmitir emociones sin necesidad de apoyarse más que en un gesto, una mirada perdida, perturbada por la memoria recuperada de a gajos.

Ese lento -pero nunca moroso- discurrir, la aguda descripción en el guión de cada personaje frente a realidades que van mutando en la medida en que se desentraña la mentira, así como la recreación de los primeros años tras el indulto y el llamado "punto final", son elocuentes. También tienen protagonismo la dirección de arte, reconstruyendo personajes a partir de fotos y decorados, y la música como fondo de lo que termina siendo un ritual acerca de la memoria, bálsamo para el dolor de lo irrecuperable, y la fotografía que saca partido de los claroscuros, de esos tenues pero certeros haces que, inexorablemente, terminan alumbrando las conciencias.

Claudio D. Minghetti (La Nación)


"Cautiva"

Cautiva
Argentina, 2005, 117 minutos

Dirección
Gastón Biraben

Guión:
Gastón Biraben

Fotografía:
Carlos Torlaschi, Abel Peñalba

Música:
José Luis Castiñeira de Dios

Montaje:
Tammis Chandler

Protagonistas:
Barbara Lombardo, Mercedes Funes, Susana Campos, Hugo Arana, Osvaldo Santoro, Silvia Baylé



Calificacion: 7

Género
Drama

Estreno en Argentina
20/10/2005

Links
Website oficial



© FOTOGRAMA.com