Secciones
 HomePage
 Estrenos
 Especiales
 Recomendadas
 Reviews
 Actualidad
 Festivales
 Perras de Película
 Potros de Película
 Estrenos en video
 Estrenos en DVD
 Yo Actor
 Yo Director
 Staff
 Servicios
 Suscripción
 Contactate
 Downloads
 Wallpapers





Reviews
Publicado el 18/06/2005

Jeff Bridges, admirable

Bridges y Basinger

En una cálida escena de la película, el estudiante que ha venido a pasar el verano para desempeñarse como asistente del dueño de casa, escritor de relatos para chicos, consuela a la pequeña hija de éste, que se ha hecho un corte en el dedo. "Con el tiempo -le dice más o menos-, tu dedo crecerá, pero la cicatriz no; seguirá ahí tal como la ves ahora." De eso se trata el film, de cicatrices: las que han dejado las grandes heridas, las grandes pérdidas; del modo en que cada uno reacciona frente a los episodios traumáticos que ha vivido, y de la incidencia que esas experiencias tienen en la vida futura.

Esta vez, John Irving ha corrido mejor suerte que con otras adaptaciones anteriores de sus relatos. Contó con la perspicacia del director y guionista Tod Williams, que supo entrever un guión entero en el primer tercio de la extensa novela "A Widow For One Year" ("Una mujer difícil", Ed. Tusquets); con su prudencia de adaptador, que aspiró a la síntesis y buscó el equilibrio entre melodrama y comedia; con la mesura de su puesta, que atenuó excesos y afinó los retratos y -quizá por sobre todo- con la admirable creación de Jeff Bridges, tanto más rica en sutileza y hondura cuanto menos aparatosa.

Mezcla de carisma, talento, sencillez y bajo perfil, Bridges transparenta la arrogancia, el egoísmo, la extravagancia y el íntimo desconcierto de su personaje con una naturalidad y un desparpajo que lo protegen del rechazo de la platea y hasta le aseguran cierta adhesión.

En la vida de Ted Cole -y todavía más en la de su esposa, Marion- perdura la marca de la tragedia: el duelo por la muerte accidental de los dos hijos mayores domina la casa: hay fotos suyas por todas partes, el recuerdo es constante. Ni el nacimiento de Ruth ni el cambio de ambiente han podido paliar la pena ni salvar el matrimonio, hoy en vías de separación: Marion es casi un zombi que se declara incapaz de criar a su hija; Ted, un escritor engreído, alcohólico y calculadamente excéntrico al que un oficio alternativo -la pintura- le permite vincularse con mujeres mayores a las que seduce y maltrata. El amor -que quizá subsiste, transformado- ha cedido frente a la pérdida.

Al caserón que poco tiene de hogar llega, lleno de ilusiones, el modesto Eddie, que aspira a escribir como su admirado Ted, de quien será asistente durante el verano. Pero el aprendizaje del muchacho -y la experiencia de su relación con los tres personajes- se concretará en otros terrenos bastante más personales, incluido el sexual.

A fuerza de discreción y sensibilidad, Williams atempera la ambición de abordar múltiples temas importantes y prefiere seguir paso a paso el relato, sin hacer subrayados y procurando velar clisés y giros poco verosímiles. Es un logro (más allá de algún desequilibrio cuando la acción vira hacia lo farsesco) y en él mucho tienen que ver la sutil composición de Bridges, el compromiso de Kim Basinger, la frescura de Jon Foster y la espontaneidad de la pequeña Elle Fanning, hermana de Dakota, otra popular estrella infantil.

Fernando López (La Nación)


"Una mujer infiel"

The Door in the Floor
Estados Unidos, 2004, 111 minutos

Dirección
Tod Williams

Producción:
Michael Corrente, Anne Carey, Ted Hope

Guión:
Tod Williams, basado en

Fotografía:
Terry Stacey

Música:
Marcelo Zarvos

Protagonistas:
Jeff Bridges, Kim Basinger, Jon Foster, Mimi Rogers, Bijou Phillips, Elle Fanning



Calificacion: 8

Género
Drama

Estreno en Argentina
16/06/2005

Links
Website oficial



© FOTOGRAMA.com