Secciones
 HomePage
 Estrenos
 Especiales
 Recomendadas
 Reviews
 Actualidad
 Festivales
 Perras de Película
 Potros de Película
 Estrenos en video
 Estrenos en DVD
 Yo Actor
 Yo Director
 Staff
 Servicios
 Suscripción
 Contactate
 Downloads
 Wallpapers





Reviews
Publicado el 25/01/2004

Cien millones para que se luzca Cruise

"El último samurái" es una superproducción de 100 millones de dólares concebida para el lucimiento de una estrella como Tom Cruise, que combina toda la espectacularidad con las convenciones y lugares comunes de ese género tan transitado por Hollywood como son las épicas históricas.

Experto en ambiciosas tramas bélicas que trabajan sobre conceptos tales como la lealtad, el patriotismo, las contradicciones ideológicas y las miserias personales de los soldados ("Tiempos de gloria", "Leyendas de pasión", "Valor bajo fuego"), el director Edward Zwick encontró en esta incursión de un capitán norteamericano en el Japón de los samuráis una nueva excusa para desarrollar sus obsesiones.

"El último samurái" está construida con una estructura de western y una mirada revisionista respecto del papel que la historia oficial les ha otorgado a los aborígenes de todo el mundo que remite inevitablemente a "Danza con lobos", con un formato de grandes batallas pletóricas de heroísmo en la línea de "Corazón valiente" y con evidentes homenajes al cine a gran escala de Akira Kurosawa. El resultado es un film elegante y por momentos embriagador, pero demasiado previsible, solemne y elefantiásico, pese a que en la Argentina se presenta una copia con 19 minutos menos que la estrenada en los Estados Unidos.

Ambientada en 1876, la película se centra en el capitán Nathan Algren (Cruise), un hombre que vive torturado por los recuerdos, los remordimientos y la culpa de haber cometido todo tipo de atrocidades durante las campañas lideradas por el mítico general Custer. Convertido en un cínico y patético fantasma que se gana la vida en penosos shows pueblerinos en los que obtiene unos pocos dólares gracias a su fama de héroe de guerra, Algren recibe la propuesta de acompañar al sádico coronel Bagley (Tony Goldwyn) a Tokio para entrenar a las tropas del emperador Meiji, que realiza multimillonarias compras de nuevas armas estadounidenses para combatir la sublevación de un legendario samurái llamado Katsumoto (Ken Watanabe). El papel de mercenario no le queda mal a Algren, que en la primera batalla cae en manos del enemigo.

Lo que sigue es un fatigoso segmento del film en el que Algren pasa de ser un prisionero de guerra a un fascinado cultor del ancestral código moral, la sabiduría, el honor, el perfeccionismo y las artes guerreras de los samuráis. Si bien la actuación de Watanabe (por lejos, la mejor del film) le otorga la dignidad y la consistencia dramáticas necesarias a la relación que establece con Algren, Zwick derrocha preciosos minutos en diálogos intrascendentes, una subtrama romántica que nunca se concreta, innecesarios primeros planos para el carilindo (y bastante inexpresivo) Tom Cruise, observaciones banales respecto de cómo el progreso y la modernidad derrumban las tradiciones y las costumbres milenarias, mientras con constantes flashbacks traza obvios paralelismo entre la masacre de los indios norteamericanos y la que se perpetró contra los samuráis japoneses.

Rodada mayoritariamente en exteriores neozelandeses que recrean la geografía nipona, la película tiene una enorme fuerza visual gracias a la excelente reconstrucción de época, la potencia de las secuencias bélicas y unas tomas panorámicas que vinculan la imponencia del entorno con la grandeza de los samuráis. En este sentido, es impecable -una vez más- el trabajo del fotógrafo John Toll, que ya había iluminado las batallas de "Corazón valiente" y la presencia salvaje de la naturaleza virgen en "La delgada línea roja".

Los acordes siempre grandilocuentes, pero indudablemente pegadizos de Hans Zimmer sirven de soporte dramático a una película que se alarga y se enfría demasiado, y que además ofrece un desenlace poco convincente.

De todas maneras, la revelación de un actor como Watanabe (¿un nuevo Toshiro Mifune?), la exquisitez visual y la capacidad de Zwick para construir majestuosas batallas rodadas con cientos de extras conforman un producto atractivo, incluso a pesar de sus debilidades argumentales, sus deformaciones históricas, sus estereotipos y sus tiempos muertos.

Diego Batlle (La Nación)


"El último samurái"

The Last Samurai
EE.UU., 2003, 135'

Dirección
Edward Zwick

Guión:
John Logan, Edward Zwick y Marshall Herskovitz

Fotografía:
John Toll

Música:
Hans Zimmer

Montaje:
Victor Du Bois y Steven Rosenblum

Protagonistas:
Tom Cruise, Ken Watanabe, Tony Goldwyn, Masato Harada, Timothy Spall, Shichinosuke Nakamura, Togo Igawa, Billy Connolly y Scott Wilson



Calificacion: 7

Género
Acción

Estreno en Argentina
22/01/2004

Links
Website oficial

Shopping
Comprá "El último samurái" en los siguientes formatos:

DVD
(Argentina)


DVD
(Resto del Mundo)




© FOTOGRAMA.com