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Publicado el 10/10/2003

Un espejo para mirar el pasado

¿Cómo se sale del pasado? ¿O el pasado es una cárcel de la que nunca se sale? ¿Cómo se hace para que la memoria de un tiempo atroz no se convierta en una mueca que nos desfigure eternamente la sonrisa o en una ventana cerrada que nos impida divisar el porvenir?

¿Qué huellas dejó la violencia política en la Italia de las Brigadas Rojas y en la Argentina de los años 70? ¿Qué trama compleja y delicada de miedos, horrores, enconos, recriminaciones y culpas se fue tejiendo en el alma de quienes hace veinte o treinta años se subieron al carro de las utopías revolucionarias y le vieron la cara al exterminio, a la tortura, a la muerte en vida?

Estos son los interrogantes que plantea, directa o indirectamente, esta inteligente realización de Rosalía Polizzi, cargada de referencias testimoniales que nos tocan de cerca, por igual, a los italianos y a los argentinos. Es un film de impresionante lucidez, que nos golpea contra lo mejor y lo peor de nosotros mismos y nos pone, sin anestesia, delante del espejo de nuestra maltratada conciencia cívica y social.

¿Qué fue de aquellos jóvenes que en los años 70 y 80 empuñaron las armas con la consigna de construir un mundo nuevo -en un país y en el otro- y sólo encontraron la muerte y la desolación o el encierro en una celda que les consumió sus mejores años?

La acción de la película transcurre en Italia, durante un fin de semana de verano de estos comienzos todavía inciertos del siglo XXI. Uno de los personajes viscerales y simbólicos de la historia es Malena, una mujer argentina que ha sido encarcelada y torturada, en los años 70, durante el gobierno militar instalado en 1976. Sobreviviente de la represión, Malena logró luego exiliarse en Italia, país al que llegó -embarazada- en 1982. Instalada en Roma, no tardó en conectarse con activistas de las Brigadas Rojas (o de un grupo radicalizado parecido: el film no lo aclara).

El nombre de esa exiliada argentina es un símbolo: evoca a la famosa heroína de Homero Manzi y Lucio Demare, aquella que "canta el tango como ninguna".

Malena no es una exiliada más: con ella se ha exiliado todo un país, toda una manera de sentir la vida, toda una identidad nacional. Así lo entiende, al menos, un sector del imaginario social.

La película se inicia en el momento en que Roberto -un italiano de la izquierda revolucionaria que en los años 80 dio muerte a un juez- recupera la libertad después de haber cumplido 22 años de cárcel.

El film es la crónica del emotivo reencuentro de todos estos ex combatientes en la casa de Malena. Ya no son los jóvenes revolucionarios que dos décadas atrás se habían propuesto dar vuelta el mundo: ahora son mujeres y hombres de edades maduras, conectados de un modo u otro con el mundo de la producción y hasta con el establishment.

La propia Malena ya no es la misma que sufrió los rigores de la represión en la Argentina. Ahora vive en Italia con su marido -otro ex combatiente, devenido pintor y artesano- y con sus dos hijas, que simbolizan y personifican los fragmentos opuestos de su vida partida en dos. Una de las hijas -la que llegó al exilio en su vientre- imagina todavía que el mundo puede y debe vivirse con un revolver en la mano, real o de juguete. Esa hija se llama Eva: su nombre, como el de su madre, arrastra un peso simbólico. En esa generación todavía adolescente aletea también el horror, por ahora sólo en clave de juegos y fantasías.

Es sorprendente el vastísimo territorio de temas y conflictos que Rosalía Polizzi ha logrado abarcar en este fresco conmovedor acerca del peso de la memoria y de la trabazón indestructible del presente con el pasado.

Lo admirable de esta cineasta de raza -nacida en la Argentina, pero radicada en Italia desde 1961- es que no dejó afuera ninguna de las vertientes e implicancias del tema que eligió. "Todo está aquí dentro", dice uno de los personajes señalándose la frente. Y es verdad: todo está allí, en la cabeza de esos ex combatientes que han seguido caminos distintos, pero que en alguna dimensión del tiempo se han quedado atrapados para siempre en una zona de dolores y presentimientos compartidos.

En efecto, el film reserva un espacio para cada tema, aunque algunos estén apenas insinuados. Se abordan o se rozan todos los tópicos y todos los conflictos: la amistad, la traición, los celos, las recriminaciones, los diferentes niveles de compromiso que conviven en un mismo grupo revolucionario, los ideales que aglutinan, las diferencias que separan, los distintos grados de justificación de la violencia, los halagos, las decepciones, los temores, las dudas, los enconos apenas reprimidos, los sueños abandonados en algún callejón sin salida. Y, por supuesto, el viaje de la juventud a la madurez. En muchos casos, la gradual sustitución de la utopía colectiva por el proyecto personal.

Están también tocadas otras cuestiones: el oportunismo mediático ante ciertos hechos, el juego dialéctico y recurrente de las generaciones y, desde luego, la diferente respuesta histórica de ambas sociedades -la italiana y la argentina- a la provocación revolucionaria.

Sólida conocedora de los resortes del documentalismo cinematográfico, la directora ha construido esta historia sin concesiones a la retórica, con recursos dramáticos genuinos y con una finísima sensibilidad para dibujar el rico y heterogéneo perfil de los personajes. Contó con el apoyo de un elenco excelente, en el que sobresale Beatriz Spelzini: su composición del personaje de Malena cautiva por su calidez humana y su indeclinable sobriedad.

"Reconciliados" es un film intenso y lleno de revelaciones humanas sustanciales. Tardó algún tiempo en llegar a nuestras pantallas, pero la espera valió la pena. Y nos llega en el momento preciso en que los argentinos estamos tratando de redescubrirnos en el espejo enturbiado y trágico de los años 70.

Bartolomé de Vedia (La Nación)


"Reconciliados"

Riconciliati
Italia, 2000, 96'

Dirección
Rosalía Polizzi

Guión:
Rosalía Polizzi

Fotografía:
Gianni Marras

Montaje:
Paolo Benassi

Protagonistas:
Beatriz Spelzini, Franco Castellano, Emilio Bonucci, Lorenzo Magnoni, Jimmy Stefan, Giovanni Vettorazza, Vittorio Viviani, Giuliana Lojodice y Paola Pitagora



Calificacion: 8

Género
Drama

Estreno en Argentina
09/10/2003



© FOTOGRAMA.com