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Inusitada película para la filmografía de Steven Spielberg, y probablemente lo más cerca de una comedia que hace en años (o desde "1941"). Con dos actores que pueden transitar tanto el drama como la comedia con bastante soltura, especialmente Tom Hanks, el film se perfila como un liviano entretenimiento, basado en una historia verídica, lo cual le agrega peso específico, y se postula como un buena opción para una salida ocasional.
Cuenta la historia de Frank Abagnale Jr. (Leonardo DiCaprio) quien entre los 16 y 21 años de edad, se conviritó en un artista de la estafa, recibiéndose de piloto de una línea aérea, doctor, y abogado, y birlandole a los bancos mas de dos millones y medio de dólares, con cheques frudulentos
Por supuesto hoy día, casi cuatro décadas despues de haber sido agarrado, es una de las autoridades más respetadas en... seguridad corporativa.
Muy poco después de haber empezado su vida delictiva, este héroe criminal fue perseguido por el agente de FBI Carl Hanratty (Tom Hanks). Y por años, jugaron al gato y al ratón.
Con ciertas características del solitario hipersocial, su lazo más fuerte era con su padre Frank (el siempre conmovedor Christopher Walken, con una logradísima escena en el bar), y mantenía cierta antipatía por su madre Paula (Nathalie Baye), quien dejó a su padre por otro hombre más exitoso (James Brolin).
Vulnerable, cae rendido por la dulzura de Brenda (Amy Adams) una enfermera que copnoce en el Hospital de Atlanta cuando se hace pasar por doctor... pero no puede dejar que nadie lo atrape.
Con un paseo por diferentes tonos, este film tiene una duración excesiva que no lo ayuda. Pero parece haber sido hecho sólo con la simple intención de entretener, y por momentos, lo logra.
Marcelo Griess
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