Secciones
 HomePage
 Estrenos
 Especiales
 Recomendadas
 Reviews
 Actualidad
 Festivales
 Perras de Película
 Potros de Película
 Estrenos en video
 Estrenos en DVD
 Yo Actor
 Yo Director
 Staff
 Servicios
 Suscripción
 Contactate
 Downloads
 Wallpapers





Reviews
Publicado el 27/06/2002

Asesinato por números

La película abre con una casa abandonada que se encuentra en el borde de un peñasco. Todo un indicio. En su interior, dos jóvenes se apuntan a la cabeza (esto se ve a través de un plano cenital) mientras verbalizan alguna línea estúpidamente infantil sobre la decisión que van a tomar. El sonido de disparo coincide con el corte. No se va nada que el espectador no deba ver en el final, cuando corresponde. Obviamente lo que sigue es un largo flashback que desencadenará después de dos horas en esta secuencia inicial.

Se encuentra el cadáver de una mujer blanca desnudo. La encargada del caso es la detective Cassie Mayweather (Bullock), una policía profesional y extremadamente eficiente pero con un carácter amachado y rudo por el que sus compañeros la apodaron "la hiena". Ella conoce perfectamente su oficio y también al género masculino. Su nuevo ayudante es Sam, un novato con cara de novato y actitud de novato que sabe de teoría pero al que le falta calle. Chaplin nunca estuvo tan ausente en una pelicula, tal vez por culpa involuntaria de Bullock, que se apodera de la atención del espectador completamente.

La relación entre ambos será construída a través de atracción, sexo, celos y mucho de complejos y traumas. Cassie compone a una mujer policía que oculta un pasado y a la que todo, excepto atrapar criminales, parece importarle poco. Para reforzar esto su personaje se muestra incluso sexualmente dominante, algo que incomoda al detective. Ella busca un poco de sexo y a él le molesta el uso de su cuerpo. Este aspecto pseudo sensible del guión es muy poco creíble. En realidad uno de los tantos aspectos increíbles. En fin, ambos deben investigar el caso.

Paralelamente, dos muchachos que son compañeros de curso y finalizan la adolescencia, se muestran en público como enemigos. No obstante, parecen tener una amistad en secreto, es más, ambos conocen detalles del crimen. Los personajes fueron escritos con todo esmero, tanto que les es imposible escaparse de los estereotipos asignados. Uno es el muchachos introvertido, muy inteligente, lector de Rimbaud (un romántico moderno) y el cerebro del equipo. El otro, es el niño rico con estilo James Dean, al que ninguna chica se resiste, agresivo, con mucha autoconfianza, temerario, e intocable porque es hijo de un importante miembro de la comunidad de San Benito. Zona de California donde se desarrolla la historia.

Ambos pergeñarán el asesinato por el perverso placer de desafiar el sistema. Porque además de no tener un motivo para elegir a sus victimas, intentan construir perfiles de asesinos que los policías seguirán ciegamente, es decir, dejarán rastros para que la policía los hostigue abiertamente, pero ellos tendrán la coartada perfecta.

Por eso es que después transitar una falta de valores familiares, una desidia de clase y de generación que los impulsa a cometer actos, se llega a pensar en la idea de cometer el asesinato perfecto. Ante tamaña demostración de inteligencia la policía no podrá hacer nada, según ellos.

Pero siempre hay un algo, un rastro de la imperfección. Esto será aprovechado por la detective Cassey cuyo olfato para descubrir un engaño es muy poderoso. Su atracción por el personaje de niño rico es interesante como factor de tensión, al igual que cierta tensión homo erótica entre los dos muchachos.

Este tipo de juego entre los personajes, relaciones ambiguas e intrincadas entre ellos, es precisamente lo más destacable de "Cálculo mortal" y de lo cual es lo único que el guión puede mostrar positivamente. Es cierto, es un esfuerzo buscar este logro, pero Barbet Schroeder se lo merece.

La actuación de Bullock es correcta y con su sola presencia y su "ángel" puede soportar el peso del guión. En este caso es un papel dramático con muchas fisuras en su interior que desarrolla profesionalmente. Las otras actuaciones son adecuadas. Un poco de serie de TV para adolescentes pero soportable. Chris Penn esta absolutamente desperdiciado como actor.

Correcta fotografía y un guión, como ya se dijo, demasiado irregular. En ciertas escenas cae en el absurdo, como cuando la "ruda" policía se deja maltratar por el muchacho, no se explica tal comportamiento a menos que el deseo sexual le juegue a ella una mala pasada. O en la inexplicable y gratuita escena del mandril.

No obstante Schroeder, de regreso a la tierra de un estudio importante, está deseoso de mantener la intriga y el suspenso hasta el final. Para eso utiliza algunos flashbacks cuyo narrador no cuenta la verdad, por éste motivo el espectador cree continuamente reconocer al culpable pero se equivoca. Recién cuando la narración retorna al tiempo presente el espectador reconoce al asesino y se ajustan las cuentas pendientes, incluso la vida de Cassey vuelve a retomar su curso normal.

Andrés San Martín


"Cálculo mortal"

Murder by numbers
EE.UU., 2002, 120'

Dirección
Barbet Schroeder

Producción:
Richard Crystal, B. Schroeder y Susan Hoffman

Guión:
Tony Gayton

Fotografía:
Luciano Tovoli

Música:
Clint Mansell

Montaje:
Lee Percy

Protagonistas:
Sandra Bullock, Ryan Gosling, Michael Pitt, Ben Chaplin, Agnes Bruckner, Chris Penn.



Calificacion: 7

Género
Suspenso

Estreno en Argentina
27/06/2002

Links
Website oficial

Multimedia
Trailer en MPEG (22 MB)(480x256)

Ayuda para ver videos



© FOTOGRAMA.com