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Reviews
Publicado el 02/05/2002

El amor familiar y el drama

¿Qué hay en esta pequeña película del llamado Woody Allen italiano, que pueda interesar tanto a algunos públicos actuales? ¿Qué puede interesar tanto del cine que produce este autor anodino, sensiblero y tartufiano?

Para empezar, ese tono ácido, fuertemente ideológico y de tono naturalista ha sido reemplazado, temporalmente al menos, por un tufillo melodramático que bien podría situarlo en el sector menos atractivo para los cinéfilos que buscan una postura díscola para analizar. Sí, el realismo permanece e intenta ser creíble.

Giovanni es un psiquiatra común que vive una vida común y que tiene una familia común. Su círculo íntimo se reduce a una esposa profesional y dos hijos. El punto de vista de Moretti está fuertemente ligado con los afectos, con la idea de jerarquizarlos adecuadamente y adjudicar a cada elemento que rodea nuestra existencia un valor adecuado. Giovanni involuntariamente presta más atención a su hijo Andrea que a su hija, y este punto termina por dar casi un movimiento de ajuste al final. Pero el conflicto pasa por Andrea, quien se encuentra en una etapa crítica de la juventud. Poca comunicación con los padres, rellenando esa falta de contacto con amistades fuera del control de sus mayores. Cuando Andrea es acusado por un compañero de haber robado una pequeña escultura del colegio, por supuesto sus padres no lo admiten, pero aparece la duda. Sin embargo, él lo confiesa ante su madre, es un personaje adorable, que toda abuela quisiera como nieto.

Mientras, Giovanni atiende a pacientes muy particulares y para arrancar algunas carcajadas, Moretti muestra las situaciones exagerándolas dramáticamente. Uno de ellos, Oscar (el extraordinario Silvio Orlando, un habitué en las películas de Moretti) tiene el papel más elaborado de todos.

Un día de aquellos, uno de esos que la memoria de Giovanni quisiera pasar por alto, queda en acompañar a su hijo a bucear. Pero la tragedia se asoma a la vida de Giovanni y está dispuesta a entrar en ella sin advertirlo. Justo antes de salir y cuando su hijo aparentemente busca un rato de confianza a solas con su padre, Oscar lo llama porque su depresión es peligrosamente angustiante. Giovanni posterga el encuentro con su hijo. Pecado! El destino cruel y trágico se hunde en el seno de su familia y le roba a su hijo en un accidente que tiene varias características para sospechar. ¿Andrea estaba deprimido y decidió suicidarse o fue realmente un accidente?

Giovanni y su mujer padecen la tragedia dolorosamente. Con estocadas directas al corazón. La hija, que también necesita cuidados y atención, sufre el abandono de sus padres. Giovanni culpa a todos: a la humanidad, a sí mismo, a sus pacientes, a la vida… ¿como seguir con todo nuevamente? Giovanni visita la habitacion de su hijo pero para sorpresa del espectador, no busca demasiado, la "habitacion" queda relegada a un espacio sagrado, que inclusive ni siquiera en soledad puede traspasar. Mucho menos reconocer los objetos que su hijo guardaba. Qué impotencia azota la humilde figura del pobre Giovanni! Pero a no desesperar, siempre hay una luz.

Moretti es un apasionado de la vida y tal vez sea ese destello vital el que comparte con su publico. Moretti se da el gusto de cantar con su familia en voz alta, mientras maneja, contagiando con ese espíritu de alegría a sus hijos. Ahogando la vergüenza ajena en la indiferencia, privilegiando la dicha de expresar ese sentimiento de felicidad inconmensurable que da saber la letra del canto popular. A quién le puede importar si canta mal o si la canción no tiene más altura que un cantito de cancha. El amor es más importante que cualquier cosa y Moretti lo grita a los cuatro vientos, claro, hasta que la tragedia lo sacude violentamente.

En esta película lo principal es la lucha del personaje consigo mismo, ese calvario que debe padecer en soledad. La culpa. La culpa de no haber actuado correctamente y que seguramente le habría salvado la vida al hijo.

Aquellos que se rieron cuando Moretti se burlaba de la derecha, desde su "sinistra" cínica se sentirán descolocados. No hay busqueda por ese camino esta vez.

Lamentablemente lo último que se supo de Moretti fue que ocupó la primera plana de los diarios por haber insultado en público a Berlusconi y al gobierno. El motivo fue haber sido excluído en la selección que representaría a Italia en los premios de la Academia.

Pero los seguidores de Moretti no deben sentirse molestos por alguna de estas palabras, la mayor prueba a su favor y en contra de estas líneas es que se llevo el premio mayor en Cannes.

Andrés San Martín


"La habitación del hijo"

La stanza del figlio
Italia / Francia, 2001, 100'

Dirección
Nanni Moretti

Producción:
Angelo Barbagallo y N. Moretti

Guión:
Linda Ferri, N. Moretti y Heidrun Schleef

Fotografía:
Giuseppe Lanci

Música:
Nicola Piovani

Montaje:
Esmeralda Calabria

Protagonistas:
Nanni Moretti, Laura Morante, Jasmine Trinca, Giuseppe Sanfelice, Silvio Orlando, Sofia Vigliar y Stefano Accorsi.



Calificacion: 6

Género
Drama

Estreno en Argentina
02/05/2002

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