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Publicado el 13/03/2002

Relato de guerra

Estados Unidos parece destinado a cumplir el rol de "Sheriff" internacional. Cuando se desajusta el orden mundial la madre patria casi siempre está dispuesta a imponer una justicia precoz, obsecuente y muchas veces bienvenida. Obviamente, la ayuda ofrecida es según reglas propias y si ese "desorden" interfiere con sus intereses económicos, nacionales o políticos alrededor del mundo. En otras ocasiones, por el contrario, se extraña ese cuidado maternal, como por ejemplo en el interminable conflicto palestino-israelí. Pero ése es otro tema.

La última película del mega director inglés Ridley Scott se ocupa de un hecho ocurrido en Mogadiscio, Somalia, en octubre de 1993, cuando tropas norteamericanas tienen un violento choque con tropas locales. Los soldados debían secuestrar en pleno centro de la ciudad a dos tenientes del general Mohamed Farrah Aidid y llevarse algunos prisioneros... pero todo se complicó.

Este raro y breve episodio no es muy conocido en el tercer mundo, poco interesado en las intrusiones militares de los Estados Unidos, aunque es víctima habitual de ellas. Sí, en cambio, tuvo resonancia en todo el mundo la hambruna y la guerra tribal de características casi genocidas que se retuercen en ese territorio a lo largo de la historia y que fue el motivo por el cual Estados Unidos decidiera intervenir.

Ante todo, no hay que desconocer que toda película de guerra es poseedora de un doble discurso: uno propio y uno omitido, el del "enemigo". Es un recorte deliverado, pero acaso qué discurso no lo es. Es decir, su perspectiva es subjetiva, generalmente se filma una película de guerra con inobjetables motivaciones políticas, o con la intención de redimir, exculpar, honrar o de propaganda.

En este caso la intencionalidad de Scott implica duda, suponiendo que sea otra que la de recaudar. El contexto actual es propicio, hasta seviría como propaganda y para levantar la moral de un pueblo abatido por el terrorismo. Sin embargo, y pese a que no oculta cuáles son sus héroes beatificados, la película es mucho más que una sesgada visión del conflicto étnico en Somalia.

"La caida del halcón negro" abre contextualizando y explicando en tan sólo unos breves párrafos sobre lo acontecido antes del dia de fuego. Introducción sumamente necesaria para entender lo que ocurre.

Planos de religiosos fusil en mano, miseria, algún almuecín al alba iniciando una oración; hay soberbios planos aéreos, muchos de estos planos dan cuenta de esa belleza desoladora, desértica y derruída que bien podría tratarse de un Harmagedón desplazado. La fotografía es simplemente sobrecogedora, impecable en todo el relato. Mérito de un ex colaborador de Kieslowski: Slawomir Idziak. En cuanto a la puesta en escena no hay más que buenas decisiones. Espléndidas combinación de talento y de procucción Bruckheimeriana. Desde descollantes escenas de fuego cruzado hasta mercados, y sus muchedumbres, brillantemente filmados por Scott, un experto absoluto en el tema. A medida que se desarrolla la acción se puede apreciar un efecto delicioso en la cámara, un mayor ángulo de apertura en el "shutter" según el propio Scott. Causa un sutil recorte en las figuras humanas que engaña al ojo. Escenas de combate de primer nivel, absoltamente impactantes desde lo visual.

Hay varios actores pero con pantalla dosificada, Eric Bana, el magnífico protagonista de "Chopper" está irreconocible, pero su corta presencia en cuadro es llamativa e intimidante, al igual que la actuación de Sam Shepard como el General Garrison, el responsable de la jugada errada. Varias escenas son dedicadas a quienes apoyan logísticamente a los soldados, en otras palabras el "detrás de acción", es decir, las vicisitudes de quien debe ordenar atacar o huir a sus tropas. Garrison puede ver lo que ocurre a través de un satelite, como un gran hermano mayor.

Pero esto es sólo un nivel menor, en realidad, Scott, focaliza sobre lo ocurre en aquellos hombres que van al frente. A esto le dedica gran parte de la narración, por lo que resulta un punto central y excluyente. La relación entre los dos grupos de elite, devenidos ya en míticos gracias a otras producciones, que intervienen directamente en la misión. Scott los muestra diferentes pero como si temiera hablar de algo obvio o tabú no echa más luz sobre tales diferencias.

Hay dos tipos de soldados, los que componen el "Delta Force" y los que pertenecen a los "Rangers". Hay una cierta rivalidad entre ellos, tal vez envidia de los segundos por el alto grado de individualidad que presentan los primeros. Estos son casi ajenos al poder de los comandantes, son temerarios, están más curtidos por las balas, son algo mayores y tienen la profesión de "guerreros" clavadas en la frente. Saben exáctamente qué llevar y esperar en un combate y tienen claridad en los principios y una conciencia domesticada. Los Rangers por su parte, siguen las reglas, son correctos en apariencia y representan el lado más flexible y sensible de la ofensiva militar. La forma de comportarse y relacionarse entre ambos grupos en el frente será decisivo para el resultado de la misión. Hay una posición psicológica distinta a la hora de afrontar esa lucha.

El guión es correcto aunque cae inevitablemente en algunas líneas de sensibilería barata, especialmente cuando los jóvenes soldados deben atender a un compañero herido. También hay varios clisés recontrausados en películas de guerra, especialmente cuando el enemigo no da muestras de una sola actitud noble o educada. Nunca nadie puede ser tan malo o tan bueno, menos en medio de una guerra.

El título "La caída del halcón negro" no es ningún código secreto ni nada parecido, los helícopteros de carga pesada se llaman "Black Hawk". Si uno se cae se llamas... exacto. Este hecho fue determinante en el tropiezo para las fuerzas norteamericanas por eso su importancia.

Es probable que esta película sea una de las tres mejores películas de guerra de la historia, o por lo menos una de las cuatro más interesantes; según una opinión personal las otras 3 bien podrían ser (en orden cronológico): "Paths of Glory", "Apocaplypsis Now" y "3 reyes". Cualquier amante del género no se perdería ninguna de ellas.

Andrés San Martín


"La caída del halcón negro"

Black hawk down
EE.UU., 2001, 140’

Dirección
Ridley Scott

Producción:
Jerry Bruckheimer y Ridley Scott

Guión:
Ken Nolan, basado en el libro de Mark Bowden

Fotografía:
Slawomir Idziak

Música:
Hans Zimmer

Montaje:
Pietro Scalia

Protagonistas:
Josh Hartnett, Ewan McGregor, Tom Sizemore, Eric Bana, William Fichtner, Ewen Bremner, Sam Shepard.



Calificacion: 8

Género
Acción

Estreno en Argentina
14/03/2002

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Quién es Ridley Scott

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Trailer LoRes (240x104)

Trailer HiRes (240x104)

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