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Luego de varios años afuera de los sets, vuelve a dirigir Bebe Kamín, el realizador de algunos íconos de la juventud moderna, en sus diferentes etapas, como fueron la rockera “Adios Sui Generis” en el ‘76, y “Los chicos de la guerra”, sobre Malvinas, en el ‘84.
Y el regreso es maduro, más profundo, enfrentando un tema del que poco se habla: las drogas. Con un acercamiento muy argentino, real y nada melodramáico, Kamín y su coguionista Adriana Man plantean una sociedad dividida entre un grupo de adolescentes desempleados, y drogadictos, y unos mayores, no mucho más coherentes, aunque seguramente más hipócritas.
Los protagonistas, de mundos aparentemente diferentes, son Vito -impecable y revelador trabajo que consagra a Mariano Torre como uno de los actores jóvenes con más proyección- y a la “Torda”, la doctora, una segura y maleable Silvina Segundo. Ellos son vecinos, él aspirante a futbolista abandonado a las drogas; ella madre de familia traicionada por un marido del cual se separa (Mario Pasik) y aferrada a una piola amiga fiel (Verónica Llinás). Entre ellos dos irán mostrando las historias de este barrio poblado por la bandita de la plaza, en la que destacan la “gorda” motoquera –una maravillosa Vanesa Wainberg, que ya había descollado como la hija de Pinti en “Arregui”-, y el gringo, un pastillero adicto a los fierros, muy bien interpretado por Javo Rocha. Entre las madres de ambos, representantes de las dos clases sociales, aportan su oficio y algo más, en la pobreza Leonor Manso, y en la riqueza Cristina Banegas.
Vito no puede volver al fútbol ni abandonar las drogas, la doctora se recibe y encausa su nueva vida. Y entre estos dos personajes, muy bien apoyados, en la profundidad de la composición de todos los miembros de la banda, se irán entremezclando las historias y nos llevarán en un duro entretenimiento, muy bien contado por una cámara ágil y experta.
Un regreso más que elocuente para Kamín, que deja sin respuestas los planteos del film, y con el cual uno se pregunta por qué tardó tanto en volver a filmar, si puede hacerlo de esta manera.
Pablo Silva
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