El film de Spike Jonze, que se estrena el jueves en BAires, fue lo más destacado del fin de semana.

"Adaptation"

|
|
|
La mañana de este sábado amaneció nevada en Berlín, pero a esta hermosa ciudad invernal ha llegado por fin el calor incomparable del gran cine, gracias sobre todo al hermoso, aunque con algún peligroso giro en su desarrollo, "Adaptation" de Spike Jonze. Un film recibido con el aplauso más unánime escuchado hasta el momento y que eclipsó las bondades mal acabadas de "Solaris" y las miserias escasamente soportables de "Io non ho paura" (No tengo miedo), un nuevo caramelo ofrecido por Gabriele Salvatores.
Además de gran cine, "Adaptation" también nos trajo una nueva estrella en este gran escaparate que es (también) el festival de Berlín, en este caso se trató de Nicolas Cage, protagonista del film y encargado de acompañar a su director y a parte del equipo en su presentación a la prensa. De esta manera, tomó el relevo de Kevin Spacey, que ya acudió la pasada jornada a defender el film de Alan Parker, y al mismo tiempo a él le seguirá esta misma tarde una de las estrellas más esperadas en Berlín: George Clooney, que además está presente aquí por partida doble, en "Solaris" y en su debut en la dirección "Confessions of a dangerous mind".
Con tanto trasiego de estrellas, el fin de semana está recibiendo una avalancha importante de público y una gran atención de todos los medios aquí presentes a los primeros compases de la programación de esta Berlinale. Pero si bien algunos de los títulos más esperados han ido apareciendo en los dos primeros días, no ha sido hasta hoy mismo que ha visto la luz el primer film con aspiraciones importantes ha salir de aquí con alguno de los premios gordos.
De momento, a "Adaptation" sólo se le acercan "In this world" y "Solaris", aunque ambos muestren importantes debilidades. El film de Spike Jonze, por el contrario, posee una idea de partida tan excitante y original (no podía ser menos viniendo de los perpetradores de "Cómo ser John Malkovich") como la de penetrar en el propio film a través de la historia de su guionista, que recién salido de su trabajo en la película anterior de Jonze, se ve inmerso en la tarea de adaptar un libro sobre las flores para un nuevo guión, mezclándose este trabajo con sus relaciones con su hermano gemelo (interpretados ambos por Nicolas Cage), sus propias frustraciones, buenas dosis de metacine y una importante historia paralela entre la escritora del libro y el sujeto que la inspiró a escribirlo.
El film da para hablar largo y tendido, y si bien en su tramo final se arriesga a dar un giro inesperado y peligroso de su tono entre el drama y la comedia a un thriller de persecuciones, el resultado sale bastante bien parado y ofrece además un trabajo interpretativo de primer orden, tanto de su protagonista como del resto del reparto, destacando sobre todo Meryl
Streep y Chris Cooper, que podrían marcharse de aquí premiados.
Por lo que respecta a "Solaris", este remake del clásico film de Tarkovsky (en realidad una nueva adaptación de la novela rusa de Stanislaw Lem de la que partía), se queda lejos de aquel en su profundidad intelectual y metafísica, y de hecho se pierde bastante en su tramo final a la hora de tratar de explicar la historia y de adentrarse en terrenos de alta filosofía, lo que no evita que anteriormente se haya podido contemplar un espectáculo inusual en el cine estadounidense, gracias a una puesta en escena contemplativa y muy bella, a un ritmo pausado e hipnótico y a un trabajo comedido (aunque ciertamente algo despistado) de su protagonista George Clooney. A pesar de esto, fue recibido en su pase para la prensa con
escasa efusividad, probablemente debido a las siempre molestas (pero inevitables) comparaciones con la adaptación original.
Al igual que lo sucedido con éste último trabajo, la tercera propuesta del día, venida desde Italia (aunque con participación española y con el rostro de una inútilmente esforzada Aitana Sánchez-Gijón) y que suponía un nuevo
trabajo del premiado autor de la sobrevalorada "Mediterráneo", Gabriele Salvatores, fue acogida con escasos aplausos, que en este caso ya fueron demasiado pago para una cinta con niño y con todos los tópicos esteticistas de la bella naturaleza que uno se pueda imaginar, en la que además se incluye una trama de secuestro, tan interesante a priori como mal resuelta
por su director y sus guionistas (una vez más nos encontramos ante una adaptación literaria). Un film lento, reiterativo y muy mal dirigido (los eternos paseos de la cámara por los trigales y su blandenguería recuerdan al peor Luc Besson), que no obstante podría dar alguna sorpresa en el palmarés, ya que pareció agradar a una parte de la audiencia.
Definitivamente, una desigual cosecha la de este sábado, que se ha movido entre el gran cine del Hollywood más radical y sus imitaciones extranjeras más telefílmicas.
Noticine.com