La penúltima jornada de la Mostra registró las buenas acogidas de "Dirty pretty things" y la recopilación de cortos sobre los atentados.

Frears, con el actor de su film

Claude Lelouch, de "11'09'1"
|
|
|
|
|
Emigración y racismo fueron el denominador común de dos de las tres películas presentadas este viernes en el Lido, dentro de la penúltima jornada competitiva. El británico Stephen Frears, lejos ya de su mal sueño americano, muestra en "Dirty pretty things" la vida -mala vida- de los emigrantes ilegales en la cosmopolita Londres, con el catalán Sergi López en la otra cara de la moneda, la de un extranjero que también explota a los que han llegado a buscar una mejor existencia en Gran Bretaña. Esta cinta tuvo mejor acogida que "The tracker", del holandés-australiano Rolf de Heer, en la que también se trasluce el racismo hacia los aborígenes, y "La forza del passato", del italiano Piergiorgio Gay. Por otra parte, la española "El caballero Don Quijote" ha ganado el primer premio Arcoiris Latino a la mejor producción iberoamericana de esta Mostra, y fuera de concurso "11'09"01 September 11", polémica por el presunto "antiamericanismo" de algunos de sus 11 cortos, fue aplaudida, sobre todo el fragmento de Ken Loach, mientras el del mexicano Alejandro González Iñárritu se consideró entre los más flojos.
"Dirty pretty things" narra la historia de un nigeriano, emigrante ilegal, que trabaja de día como taxista y de noche -gracias al café y los estimulantes- como portero de un hotelucho propiedad de un despiadado español (López), frecuentado por prostitutas, donde también está empleada una joven turca en espera de papeles (Audrey Tatou, la de "Amelie"). "Los ciudadanos de las democracias occidentales podemos aprenden cosas de otra gente", ha dicho Frears, quien considera que aunque muchos no quieran verlo, "la multiculturalidad es positiva". Sin embargo, su película, recibida positivamente, tiene además de este contenido social una trama de intriga relacionada con la compraventa de órganos.
Por su parte, la australiana "The tracker", situada en los años 20, narra la persecución, por parte de tres policías acompañados de un guía aborigen, del supuesto autor de un crimen, también indígena. Los agentes blancos humillan a su acompañante, aunque éste emplea una inteligente y sutil paulatina venganza. El peso, para algunos excesivo, de la música en la cinta, lastra su resultado final.
La participación del país anfitrión en la carrera por el León de Oro se ha cerrado con "La forza del passato", de Piergiorgio Gay, considerada la mejor de las italianas, aunque por debajo de bastantes otras de las competidoras. Cuenta la historia de un escritor de libros infantiles que odiaba a su padre, un militar conservador y autoritario, a cuya muerte descubre que en realidad era un agente encubierto de la KGB soviética.
El próximo primer aniversario de los atentados integristas en Nueva York y Washington ha sido protagonista con "11'09"01 September 11", una producción europea en la que 11 directores de todo el mundo han mostrado su personal visión sobre los hechos, en algunos casos sin olvidar cierta mirada crítica hacia la actitud pasada y presente de los Estados Unidos. El más aplaudido de estos cortos ha sido el del británico Ken Loach, en el que a través de una carta un exiliado chileno explica a los familiares de las 3.000 víctimas de las Torres Gemelas que mientras ellos van a recordar a sus muertos, en su país pronto se celebrará el 30 aniversario del golpe de Pinochet, favorecido por la Administración norteamericana, en el que murieron torturadas y asesinadas por los militares 20.000 personas, ante la complicidad de su gobierno.
Sin embargo, junto a pequeñas joyas, como las de Mira Nair o Samira Makhmalbaf, el segmento de González Iñárritu, que pretende reproducir la angustia (con la pantalla completamente negra y sólo sonidos de ambiente) de los que se arrojaban desde las ventanas de las Torres neoyorquinas, y sólo algún entrecortado plano de esas caídas extraídos de la televisión, se ha considerado por parte de la crítica entre los menos interesantes.
Este viernes se ha sabido también que un jurado reunido por el Instituto Internacional para el Cine y Audiovisuales de los Países Latinos, integrado por representantes de nueve paises bajo la presidencia del veterano cineasta italiano Gillo Pontecorvo, ha concedido su premio Arcoiris Latino, por primera vez, a la cinta española de Manuel Gutiérrez Aragón "El caballero Don Quijote".
Por otra parte, mientras el festival va llegando a su fin, como se sigue especulando sobre la continuidad de su nuevo director, el suizo Moritz de Hadeln, cuyo contrato firmado hace poco más de cinco meses era por una única edición, éste ha tomado la palabra para asegurar que su condición personal para seguir es una completa modernización de sus estructuras. "En Berlín (certamen que dirigió 22 años), hay un festival con un alto nivel organizativo. En Venecia, en cambio, sobra improvisación y una burocracia anticuada", explicó a la agencia alemana DPA. De Hadeln cree que ya no se pueden hacer festivales "como en los años 70, básicamente con películas de autor", y que aparte de agradar a los críticos se impone elegir títulos atractivos para el público. Según diversas fuentes, el especialista suizo goza de la confianza de los responsables de la Biennale veneciana, en la que se integra la Mostra, por lo que parece tener la sartén por el mango en las futuras negociaciones.
Noticine.com