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Publicado el 03/09/2002

Triunfal acogida para Patrice Leconte

Su último film "L'homme du train" es una comedia sobre dos hombres que quisieran ser otra cosa.


Johnny Hallyday y Jean Rochefort

El veterano actor francés Jean Rochefort se ha convertido este martes en favorito para el premio de interpretación masculina de la Mostra, la Copa Volpi, por su papel de un profesor retirado que sueña con haber tenido otra vida, menos llena de literatura y más de acción, en "L'homme du train" (El hombre del tren). Justamente lo contrario le ocurre al tipo con el que se cruza casualmente, el que da título al film, y con el que acaba intimando. Johnny Hallyday, el cantante rockero, vuelve a hacer de perdedor en esta comedia que ha hecho temblar el Palazzo del Cinema a base de calurosos aplausos. En cualquier caso mucho más que por la segunda cinta en competencia del día, la alemana "Nacht" (Desnudos), un experimento más bien tonto, postmoderno y sin gracia de Doris Dorrie. Fuera de competición, Manuel Gutiérrez Aragon estrenó mundialmente "El caballero Don Quijote", su adaptación de la segunda parte de las aventuras del hidalgo manchego, que es un producto sólido y ha gustado, aunque tampoco despertó excesivo interés entre la prensa internacional. Probablemente, por lo manido del tema...

Patrice Leconte es el rey de la comedia que mezcla con extrema habilidad la cotidianidad con las situaciones más absurdas y surrealistas, que a la postre gracias a sus méritos se nos acaban convirtiendo en tangibles. Entramos en su juego. Desde luego, así ocurre con lo que alguien ha definido como un "western moderno", dada la suma de elementos del género. Dos hombres se encuentran fruto del destino y la casualidad en una pequeña ciudad de provincias. El más joven pasa la cincuentena y acaba de descender del tren, mientras que el segundo es un jubilado. Ambos tienen dos cosas en común, razón por la cual seguramente se hacen amigos: la primera es que en tres días van a vivir un momento clave de sus vidas. El forastero tiene que robar un banco, y el ex profesor será sometido a una operación cardiaca para implantarle un marcapasos. Lo otro que les une es bastante más común a todos los mortales: quisieran ser lo que no son, lo contrario de lo que son. El ladrón sueña con una vida tranquila y sin sobresaltos, mientras que el anciano ve llegar la muerte sin haber vivido una verdadera aventura más que en su imaginación excitada por los libros y la música clásica.

"L'homme du train" ha pasado a engrosar la lista de favoritas, que ya cuenta con otros tres títulos: "The Magdalene sisters", del escocés Peter Mullan; "Road to Perdition", del británico Sam Mendes, y "Far fron heaven", del norteamericano Todd Haynes. Hay quien dice que incluso la intensidad de los aplausos ha sido superior para la cinta francesa. También es cierto que incluso los críticos más sesudos, después de una acumulación de dramas como los aquí vistos, gozan como enanos ante una buena comedia inteligente como esta.

Esa inteligencia e imaginación del guión escrito por Claude Klotz, quien ya participó en películas de Leconte como "El marido de la peluquera" y "Félix et Lola", está ausente de la otra cinta del día, que apenas generó alguna sonrisa un poco incómoda. "Nackt" (Desnudos), de Doris Dorrie pretende ser provocativa y novedosa, y se queda a medio camino. Se trata de la historia de tres parejas, alguna con problemas económicos, otras sexuales, de separación... pero que mantienen entre sí una amistad de mucho tiempo. Un día deciden practicar el juego de explorarse entre sí sus cuerpos (no sus rostros) con los ojos vendados, para saber si son capaces de reconocerse a tientas.

El español Gutiérrez Aragón logró uno de los mayores éxitos de su irregular carrera con la serie de TV "Don Quijote", para Televisión Española. La burocracia, la competencia de las televisiones privadas y la desidia general hicieron que nunca pudiera hacer una continuación similar a la del propio libro de Cervantes, y en el camino se le murió su "caballero de la triste figura", Fernando Rey. Por fin ahora, esta vez al menor primero en versión cinematográfica hace de un algo más fornido Juan Luis Galiardo el nuevo "Caballero Don Quijote", sin duda un trabajo digno y a años luz de su anterior película, "Visionarios", uno de los fracasos comerciales más estrepitosos -en toda justicia- del año pasado. El problema es que su caracter no competitivo y un personaje ya familiar en el cine le ha privado aquí del interés de un público más volcado hacia otras ofertas.

Noticine.com




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