El jurado de Cannes concedió la primera Palma de Oro de su carrera a Roman Polanski, por la convencional "The pianist", y repartió migajas entre los favoritos.
Roman Polanski ha sido contra todo pronóstico el vencedor del 55 Festival Internacional de Cine de Cannes, gracias a "The pianist", coproducción europea capitaneada por Francia. El realizador franco-polaco no estaba entre los favoritos de la crítica, y su Palma de Oro ha sido acogida con leves protestas. Los que sí estaban, Elia Suleiman, Aki Kaurismaki y Michael Moore, se han tenido que conformar con premios de puro compromiso, como si el jurado tuviera cierta mala conciencia al dar a Polanski la primera Palma en su carrera, o en su seno hubiera habido serias discrepancias y al final componendas.
Así, El Gran Premio del Jurado ha recaído en "Mies vailla menneisyyttä" (El hombre sin memoria), del finlandés Aki Kaurismaki; el Premio del Jurado en "Yadon Ilaheyya" (Intervención divina), del palestino Elia Suleiman, y de la manga se han sacado un Premio del 55 aniversario para otra favorita de todos, "Bowling for Columbine", de Michael Moore. Los premios de interpretación fueron a parar a dos actores poco conocidos (dejaron fuera a Jack Nicholson): la finlandesa Kati Outinen, por "Mies vailla menneisyyttä", y el belga Olivier Gourmet, por "Le fils", de los hermanos Dardenne.
También hubo componendas en el galardón al mejor director, que comparten dos directores, el norteamericano Paul Thomas Anderson, por "Punch-drunk love", y el surcoreano Im Kwon-taek, por "Chihwaseon". El británico Paul Laverty logró el galardón al mejor guión por "Sweet sixteen", de Ken Loach.
El Palmarés se completa con la Cámara de Oro, premio a la mejor ópera prima, que ha correspondido a un film francés, "Bord de mer", de Julie Lopes-Curval, con una mención especial a "Japón", del mexicano Carlos Reygadas.
Resulta sorprendente que un jurado presidido por un realizador tan amigo de lo extraño y novedoso como David Lynch, y en cuyo seno estaba su colega Raúl Ruiz, otro nombre alejado de convencionalismos, haya concedido el máximo galardón a una de las películas más académicas y poco originales de la selección, "The pianist". Quizás los tres franceses que integraban el jurado (incluiremos entre ellos a Ruiz, "asimilado" al país que le ha permitido dirigir en las últimas décadas) han movido habilmente sus cartas, ya que el "tufo" casero, aunque sea por la puerta falsa de las coproducciones con realizadores foráneos, ha apestado este domingo en el Palacio de los Festivales. Nada menos que seis premios han ido a parar a films pagados por Francia.
Claro que tampoco podemos sorprendernos demasiado, ya que de las 22 cintas en concurso 13 tenían producción total o parcialmente francesa. Dicho sea de paso, ninguna de las dirigidas por realizadores de esta nacionalidad tuvieron una recompensa señalada (salvo la Cámara de Oro, que además no iba a competición).
Los españoles Antonio Banderas y Pedro Almodóvar, que el próximo noviembre rodarán juntos "Tarántula", participaron en la gala de clausura y en la entrega de premios. Antes de dar el galardón a la mejor realización, el cineasta manchego lo dijo bien claro mirando quizás a los seleccionadores del festival: "El cine español existe", a lo que añadiríamos desde aquí "... y el latinoamericano". Ninguno de los dos fue tenido en cuenta este año para concursar por la Palma, y este hecho no es nuevo.
En lo cinematográfico, el festival se despidió con el film francés fuera de concurso "And now ladies & gentlemen", de Claude Lelouch ("Un hombre y una mujer). El actor británico Jeremy Irons y la cantante francesa Patricia Kaas protagonizan esta mezcla de "thriller" y comedia sentimental, con toques musicales a cargo de Kaas, elegida por Stanley Donen hace pocos años para protagonizar una "biopic" de Marlene Dietrich que lamentablemente nunca llegó a hacerse por falta de dinero. La italiana Claudia Cardinalle forma también parte del reparto.
"The pianist" (Francia-Polonia-Alemania-G.B.)
El brillante pianista judío polaco Wladyslaw Szpilman (Adrien Brody), era ya famoso y actuaba con éxito en teatros y en la radio cuando los nazis invadieron Polonia. Sobreviviendo a su familia, exterminada luego en el campo de Treblinka, el músico acaba en el gueto de Varsovia. Allí vive los sufrimientos, humillaciones y la lucha de sus correligionarios, hasta que logra huir para refugiarse en las ruinas de la ciudad, fuera del barrio-prisión. Un oficial alemán (Thomas Kretschmann), amante de su arte, acabará salvándole la vida.
"And now ladies & gentlemen" (Francia)
Una historia de amor concebida como un "thriller". Un gentleman..., en realidad un ladrón británico, Valentin (Jeremy Irons), se embarca en el puerto de Fécamp a bordo de un velero para dar la vuelta al mundo en solitario, más por romper con su pasado que por huir de la policía. Maestro del disfraz y de la estafa, Valetin es una especie de moderno Arsenio Lupin, y en su "curriculum" hay robos a las mejores joyerías del mundo, utilizando sólo dos armas: el engaño y el humor. Mientras, en un palacio marroquí, la cantante de jazz Jane (Patricia Kaas), maltratada por la vida, canta sus "blues" ante la indiferencia general de los clientes, que toman sus copas sin prestarle atención.
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