La nueva película de los hermanos Luc y Jean-Pierre Dardenne, ganadores de la Palma de Oro con "Rosetta", hace tres años, ha sido la mejor acogida de una poco espectacular jornada desprovista de "glamour". Si "Le fils" (El hijo) es una típica cinta de autor, aún profundiza más en este calificativo -quizás en su acepción más peyorativa- la coproducción franco-chino-coreana-japonesa "Ren xiao yao" (Placeres desconocidos), del chino Zhang Ke Jia, supuesto nuevo talento oriental, lenta y aburrida.
Cámara en mano, sin música y con muy pocos diálogos, los Dardenne, sin dejar un ambiente social muy determinado -el de la marginación económica- retratan una extraña relación intimista que surge entre un maestro de carpintería en un centro de reinserción para jóvenes delicuentes y un nuevo aprendiz. Los belgas, que han dispuesto como la gran mayoría de las cintas concursantes de capital francés, califican su nueva obra como un "thriller moral", que pretende denunciar el desamparo de la juventud que delinque condenada en la práctica por una sociedad que pretende enmendarles.
Si "Le fils" se hace lenta, aunque soportable, la franco-oriental "Ren xiao yao" es un auténtico ladrillo. Esta tercera cinta de Jia Zhang Ke ("Platform") se entrega soporiferamente a mostrar el aburrimiento de una juventud provinciana que ve lejos las manifestaciones más capitalistas de las macro-urbes chinas, pero las desea tan profundamente que está dispuesta a hacer cualquier cosa. "Ahora que el primacía del colectivo sobre el individuo no tiene futuro, que la vida privada ya no es algo condenable, la nueva juventud se ve confrontada a una crisis existencial para la que no está preparada", ha dicho aquí su director.
Buenas intenciones aparte, la cinta de Zhang Ke corre al ritmo de sus hastiados protagonistas, y acaba sumiendo al espectador en ese pasivo aburrimiento que pretende denunciar. A los críticos sesudos les habrá encantado...
Mientras, si nos fiamos de las opiniones globales y/o democráticas, las cosas van por otro lado. Faltan un par de jornadas competitivas y considerando que el nivel medio ha sido bastante aceptable, no hay una única gran favorita hasta el momento. Los críticos, cuyas opiniones conforman paneles de votación en publicaciones diarias que circulan en el festival, como Screen International, Moving Pictures o Le Film Français, se decantan mayoritariamente hasta por cuatro o cinco títulos. "Intervención divina", del palestino Suleiman, y "El hombre sin pasado", parecen ser las mejor colocadas, aunque en puestos privilegiados también están "Bowling for Columbine", del norteamericano Michael Moore y "All or nothing", del británico Mike Leigh.
"Le fils" (Francia-Bélgica)
¿Quién es ese chico llamado Francis (Morgan Marinne)? ¿Por qué el monitor Olivier (Olivier Gourmet), que ha rechazado aceptarle en su taller de carpintería dentro de un centro correccional de menores, se dedica a seguirle discretamente por los pasillos, en la calle, incluso en dónde vive el muchacho? ¿Cuál es la verdadera razón de esta poderosa atracción? ¿Por qué parece tenerle miedo?
"Ren xiao yao" (Francia-Japón-Corea-China)
En una ciudad del norte de China, cerca de Mongolia, Xiao Ji (Qiong Wu) y Bin Bin (Wei Wei Zhao), dos jóvenes de 19 años aparentemente indiferentes ante el curso de los acontecimientos, son amigos y se aburren poderosamente. Lo importante para ellos es hacer lo que les apetece, que tampoco es mucho. Xiao Ji se enamora de la atractiva Qiao Qiao (Tao Zhao), popular cantante de la zona. Bin Bin, por su parte, prefiere no tirar tan alto y se conforma con mantener su relación con una estudiante. Xiao Ji consigue conquistar a la artista, a pesar de la presencia de su manager y novio. Los dos amigos deciden finalmente asaltar un banco.
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