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Publicado el 18/04/2002

Retrospectiva Hugo Santiago

Santiago, que realizó estudios de música, de literatura y de filosofía y que se formó como asistente de Robert Bresson, tuvo un debut inmejorable: su célebre primer largometraje, Invasión (1969) se convirtió pronto en un raro objeto de culto. Una ciudad sitiada, Aquilea (cuya fisonomía apenas oculta los rasgos de Buenos Aires), un grupo de hombres que la defienden heroicamente y los invasores que esperan el momento del ataque final. El film, que contaba con guión de Borges y Bioy Casares, cruzaba el policial negro con el género fantástico y anticipaba de manera inquietante las luchas armadas de los años '70.

Ya radicado en Francia, volvería a colaborar con Borges y Bioy en Los otros (1974): la historia de un librero, que pierde a su hijo y es arrastrado a un torrente de metamorfosis cuando procura averiguar las causas de esa muerte, provocó un escándalo durante su proyección en Cannes y dividió a la crítica en fanáticos y detractores. En El juego del poder (1979, con guión de Claude Ollier) Catherine Deneuve interpreta a una especie de Philip Marlowe femenina que se ve envuelta en la trama delirante de sectas y modernas tecnologías. Las veredas de Saturno (1985, con guión de Juan José Saer) retoma la saga de Invasión en la historia de un bandoneonista de Aquilea exiliado en París.

Desde mediados de los años '80, Santiago se dedicó casi exclusivamente a la realización de lo que él mismo denomina "objetos audiovisuales": Electra (1986, a partir de la versión de Antoine Vitez sobre la tragedia de Sófocles), La gesta gibelina (1988, alrededor de la puesta en escena de Yannis Kokkos sobre La Orestíada de Xenakis), Enumeraciones (1989, inspirada en la Ceremonia musical de Georges Aperghis), La voz humana (1989 a partir de la tragedia lírica de Francis Poulenc y Jean Cocteau) y La vida de Galileo (1991, puesta en escena de la obra de Brecht por Antoine Vitez). No se trata de documentales en sentido convencional puesto que no pretenden registrar o dejar testimonio de una puesta en escena teatral u operística. El cine se aproxima a una obra preexistente sabiendo que su naturaleza ceremonial es irreproducible y, por lo tanto, se apodera y procesa ese hecho único para convertirlo en materia fílmica. La ópera cinematográfica La fábula de los continentes (1992), compuesta en colaboración con Georges Aperghis, es un film más radical aún, en donde el cine, la ópera, el relato maravilloso y la novela de aventuras se asocian para hacer surgir un nuevo género.

En los años siguientes su atención se concentró en una serie singular de "documentales de arte": en Christophe Coin, el músico (1995), en Mosaiques y Beethoven (1999), en Maurice Blanchot (1998) o en María Bethânia de Brasil (2001) el realizador asedia a sus sujetos hasta obtener alguna verdad sobre su poética. Si los objetos audiovisuales deconstruyen y reconstruyen un acontecimiento teatral o musical para re-crearlo por medios cinematográficos, estas otras películas parecerían interesadas en capturar el momento inefable de la creación. Ahora, mientras concluye El lobo de la costa Oeste (2002), el film que ha señalado su regreso al cine de ficción después de largo tiempo, Santiago ya sueña con completar la trilogía de Aquilea.

Estas películas componen un conjunto estilísto de admirable coherencia y rigor, una experiencia única y solitaria dentro del cine latinoamericano: experimental y clásica a la vez, austera y barroca, arrogante, audaz, virtuosa. Esos cruces producen una poética singular, compleja e inteligente, cuya potencia formal no ha sido igualada por ningún otro realizador argentino.

A pesar de que Santiago es considerado uno de los cineastas fundamentales de la historia del cine argentino, el ciclo organizado por el IV Buenos Aires Festival de Cine Independiente, será la primera retrospectiva completa de su obra y la mayoría de los films que la integran no han sido nunca exhibidos en nuestro país.

Entre ellos se cuentan una copia de Invasión recientemente restaurada por el propio realizador (tarea que demandó un largo y costoso proceso), Los otros (que será exhibida aquí por primera vez), la versión completa de El juego del poder y sus documentales sobre el cuarteto Mosaiques, sobre Maurice Blanchot y sobre Maria Bethania.

Para acompañar la retrospectiva, además, el festival publicará un libro con textos del propio realizador, testimonios de los artistas que han colaborado con él (Jorge Luis Borges, Juan José Saer, Rodolfo Mederos, Claude Ollier, Ricardo Aronovich) y ensayos críticos sobre su obra (Beatriz Sarlo, Alan Pauls, Federico Monjeau, Mario Levin, entre otros). El volumen incluye una filmografía y una bibliografía completas.

Las películas se proyectarán en su formato original. El ciclo contará con la participación del realizador que ha sido especialmente invitado para presentar su obra.

  • Christophe Coin, le musicien - Francia
  • Ecoute voir… - Francia
  • Enumerations - Francia
  • Invasión - Argentina
  • La fable des continents - Francia
  • La geste guibelline (Orestiada) - Francia
  • La vie de Galileé - Francia
  • Las veredas de Saturno - Francia
  • Les autres - Francia
  • María Bethania del Brasil - Francia
  • Mosaiques et Beethoven - Francia
  • Maurice Blanchot - Francia
  • Los taitas - Argentina
  • Los contrabandistas - Argentina




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