La Berlinale termina hoy sin que se pueda hablar de un título favorito que esté en boca de todos. Premios para la argentina "Un día de suerte".
Este domingo se clausura con el humor más politicamente crítico y antifascista de Charles Chaplin, en "El gran dictador", un festival de Berlín que no nos ha brindado la gran película esperada, la que habría unido a público y crítica y sería ahora la máxima favorita.
Por el contrario, hay un puñado de aceptables e incluso alguna buena cinta, pero no ese trabajo redondo que apasiona. En consecuencia, entre los que han seguido el certamen desde el pasado día 6, hay apuestas variadas, desde los críticos más sesudos que apuestan por "Lundi matin", la lentísima obra del franco-georgiano Otar Iosseliani (galardonada el sábado con el premio FIPRESCI), hasta los que confían en un Oso de Oro para la británica "Bloody sunday", la francesa "8 femmes" o la norteamericana "Monster's ball". De la amplia selección alemana, se apuesta sobre todo por la modesta "Halbe Treppe", pero algún iluminado cita a la mentirosa "Baader", dilapidada por la mayoría. Lo que ya está asegurado ahora mismo es que la cinta argentina "Un día de suerte", de la directora Sandra Gugliotta, se lleva dos galardones no oficiales, los de las asociaciones de cineclubs alemana (Premio Caligari) e internacional (Premio Don Quijote).
Estas recompensas, como la de "Lundi matin", de Iosseliani, se concedieron la víspera de la clausura, y también se hizo público el premio del jurado ecuménico, que sin sorpresas recayó en la británica "Bloody sunday", de Paul Greengrass, sobre un suceso que en los primeros 70 fue desencandenante del posterior y sangriento conflicto civil generalizado en Irlanda del Norte. La norteamericana dirigida por el exiliado cubano León Ichaso "Piñero" recibió el premio de la Confederación Internacional de Cines de Arte.
La competición terminó con dos cintas que en opinión de la mayoría no deberían influir en el palmarés final, sin ser del todo descartables por su aceptable calidad. La primera, "KT", del japonés Junji Sakamoto, narra unos hechos reales que acaecieron en los años 70 (periodo varias veces citado este año en la Berlinale), el secuestro por parte del servicio secreto surcoreano del líder democrático Kim Dae Jung (hoy presidente del país).
Por su parte, "Dekanpentavgoustos", del griego Constantinos Giannaris, se centra en un edificio cuyos apartamentos son cuidadosamente "limpiados" por unos ladrones durante el vacacional mes de agosto. Fuera de concurso se proyectó "Taking Sides", del húngaro Istvan Szabo, sobre el proceso al director de orquesta alemán Wilhelm Furtwängler, uno de los favoritos de Hitler.
Los dos premios para "Un día de suerte", que participó en la sección paralela Forum, son un respaldo para la joven Gugliotta, que ha contado con delicadeza la desorientación y desesperanza de una juventud argentina que por culpa de la crisis económica no ve otro futuro que no sea la emigración, en este caso a Italia. Uno de estos dos galardones obtenidos, el Caligari, está dotado con casi 3.600 dólares.
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