Las dos películas que entraron este martes en el concurso berlinés, la británica "Iris", de Richard Eyre, y la alemana "Halbe treppe", de Andreas Dresen, elevaron el tono general, con dos creíbles historias sacadas de la vida cotidiana, ambas aplaudidas. Algo más tibia fue la acogida a "Una mente maravillosa", de Ron Howard, quien junto a su protagonista Russell Crowe se enteró de las 8 candidaturas al Oscar de la película el día en que la presentaba fuera de concurso en el festival. Las nominaciones han estado en todos los comentarios este martes.
"Halbe treppe", un retrato tragicómico sobre dos cuarentones matrimonios amigos en crisis, se ha considerado por parte de la crítica como la mejor de las tres películas alemanas proyectadas hasta la fecha dentro de este apartado competitivo. En su gran realismo ha influido la colaboración constante -según ha explicado Andreas Dresen- de sus cuatro actores en la colaboración de los diálogos. Estos interpretan a dos parejas, casadas, envueltas en el tedio y la falta de incentivos vitales, cuya amistad se tambalea cuando la marginada esposa de una de ellas tiene un "desliz" sexual con el marido de la otra.
Por su parte, "Iris" también goza de una trama altamente creible, y en este caso muy emotiva. Los espléndidos protagonistas, Judi Dench y Jim Broadbent (ambos nominados hoy mismo a los Oscars, pero lamentablemente ausentes del festival), interpretan a un matrimonio de profesores universitarios que en su vejez debe encarar la súbita enfermedad de ella, víctima del Alzheimer. Por la memoria de él van a pasar los momentos inolvidables de la juventud que cimentaron una vida plena de amor.
Russell Crowe ha sido la figura estelar del día, circunstancia acentuada por la no comparecencia de sus colegas británicos. Tanto el actor neozelandés como el realizador Ron Howard se mostraron muy felices por las candidaturas -8- acumuladas por este "biopic" del matemático John Nash, que tiene todos los ingredientes propios de una cinta diseñada para competir en los premios de la Academia: un actor famoso, un protagonista enfermo (de esquizofrenia), una relación conyugal de apoyo, y un origen real. Sin embargo, toda esta suma de factores con resultado previsible perjudican al producto en su encuentro con un público más riguroso, como puede ser el de la crítica europea.
Mientras, en Panorama se presentó la coproducción argentino-española de Daniel Burman "Todas las azafatas van al cielo", que narra la relación entre dos seres al borde o de lleno inmersos en la depresión, una azafata sin verdadero amor (Ingrid Rubio) que está embarazada tras un aventura de una noche y un médico (Alfredo Casero) que acaba de quedarse viudo. El paisaje gélido e impresionante de Ushuahia acentúa la angustia de los personajes.
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