El francés Bertrand Tavernier ha generado discusiones este viernes en la Berlinale con su película sobre el cine francés bajo la ocupación nazi "Laissez-passer". También se proyectaron la australiana "Beneath clouds" y la norteamericana "Monster's ball".
La franco-alemana "Laissez-passer" (Salvoconducto), del veterano Bertrand Tavernier, ha sido la cinta más comentada de este viernes en la Berlinale, dentro de una cargada jornada en la que también se presentaron la ópera prima del australiano Ivan Sen, "Beneath clouds" (Bajo las nubes) y a última hora la norteamericana "Monster's ball" (Baile de monstruos). Todavía resuenan los ecos de la última película de la víspera, "Xingfu shiguang" (Tiempos felices), de Zhang Yimou, fuera de concurso.
La cinefilia de Bertrand Tavernier, crítico antes que director, pesa poderosamente en "Laissez-passer", film que ha dividido a público y crítica. El cineasta francés aborda como nos tiene acostumbrados dilemas morales, en este caso la supervicencia a través de la colaboración más o menos directa con los alemanes o la oposición y la pérdida de un status adquirido. Sin embargo, Tavernier aporta más matices, aunque en opinión de algunos obvie aspectos de la represión nazi o los coloque en un muy segundo plano. Otros han encontrado algo pesada la descripción minuciosa de las técnicas cinematográficas de la época, que se hace a veces pesada.
La acción de "Laissez-Passer" se desarrolla en los primeros años 40, cuando Francia se encuentra ocupada por los nazis y la compañía Continental, controlada por alemanes, es la principal productora cinematográfica. Los destinos de dos hombres van a entrecruzarse. Uno es un asistente de dirección, Jean Devaivre (Jacques Gamblin), que trabaja en la Continental para ocultar sus actividades con la resistencia. El otro, Jean Aurenche (Denis Podalydes), guionista, se niega a colaborar con los invasores y emprende una lucha personal con sus textos como arma.
Ivan Sen debuta en el largometraje con "Beneath clouds", la historia de una adolescente que viaja desde el norte de Australia a Sydney para buscar a su padre irlandés, y que en el camino encuentra a un muchacho aborigen que también viaja, huyendo de un centro de menores para encontrarse con su madre moribunda. Entre ellos va a surgir primero una amistad y después el amor.
La última obra del más famoso de los cineastas chinos, Zhang Yimou, es una nueva muestra de su maestría para con elementos de una extremada sencillez hacer gran cine lleno de emociones. "Xingfu shiguang" cuenta la historia de un viudo que desea casarse con una mujer y con ese fin finge ser propietario de un hotel, y cuando ella le pide que contrate a su hijastra ciega como masajista, monta un sofisticado engaño para hacer feliz a la muchacha.
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