La Warner Brothers estrena "Stanley Kubrick: una vida en el cine", una producción documental que intenta mostrar el lado humano de este genial realizador, autor de obras maestras como "La naranja mecánica" y "2001, odisea del espacio".
Siempre fue una persona misteriosa, al punto que concedió muy pocos reportajes en su carrera. Debido a esta falta de información, generalmente se especulaba con que se trataba de una persona de muy mal carácter (así lo aseguran quienes trabajaron con él), solitario y medio desequilibrado en algunas actitudes. Una de las anécdotas (nunca confirmada, por cierto) es que el director no se subía a un auto a menos que le prometieran manejar muy despacio y que pudiera utilizar un casco de fútbol americano.
Un tramo del documental, Christiane Kubrick, su última mujer, comentó que «Stanley sabía que por el hecho de no hablar con la prensa, ellos harían lo que quisieran con él. Lo castigaron por ser tímido, pero él prefería pagar ese precio antes de enfrentarse a las cámaras».
El documental fue dirigido por su cuñado Jan Harlan, un veterano productor de Hollywood, e incluye películas caseras en las que aparece Kubrick de niño bailando con su hermana, y retando a su hija por no tocar correctamente el piano. El material estará disponible esta semana en video, junto con una reedición de sus obras más importantes. Sin embargo, el lanzamiento es una inteligente estrategia para potenciar "A.I.", una historia que Kubrick nunca llegó a filmar y que se estrena este mes en Estados Unidos, dirigida nada menos que por Steve Spielberg.
